
Un tiroteo a plena luz del día, intento de fuga entre las casas y un asesino que se quitó la vida.
La secuencia de hechos violentos tuvo lugar este miércoles en la localidad bonaerense de José C. Paz. Allí, Joel Dylan Carrizo, alias “Pipo”, un delincuente de 22 años que era buscado desde principios de año por el crimen de un agente penitenciario, se quitó la vida tras ser herido de bala y verse acorralado por efectivos policiales.
Durante el enfrentamiento armado, Carrizo llegó a herir a un agente de la Policía Bonaerense, pero la lesión no revistió gravedad.
Fuentes policiales consultadas por Infobae precisaron que personal de la Comisaría 3ª de José C. Paz reconoció a Carrizo cuando se encontraba por la zona de Pichincha y Ruta 197, a metros del Mercado Concentrador.
Mientras realizaban una recorrida preventiva, los agentes divisaron al sospechoso y dieron la voz de alto. Sin embargo, “Pipo” desoyó la orden, extrajo un arma de fuego de entre sus ropas y atacó a los uniformados.
Durante el tiroteo, un efectivo resultó herido en una de sus piernas, en tanto que Carrizo también había recibido un disparo y trató de huir corriendo a través de distintas viviendas del barrio.
Al llegar a un lugar sin otra vía de escape, el sospechoso volvió a mantener un enfrentamiento armado con los policías. Pero después de algunos minutos, se vio acorralado y se quitó la vida de un disparo en la cabeza.
Tras identificar a Carrizo, los investigadores descubrieron que tenía un pedido de captura dispuesto por el Juzgado de Garantías N° 6 y solicitado por la UFI N° 23 Descentralizada de Malvinas Argentinas, con fecha del 6 de marzo pasado y en el marco de una causa por robo agravado por el uso de arma de fuego y homicidio criminis causa.
En el lugar, los policías secuestraron la pistola Bersa calibre .9mm, con su cargador colocado, que Carrizo utilizó para repeler a los agentes.
La investigación quedó en manos de la UFI N° 25 Descentralizada de Malvinas Argentinas, a cargo de los fiscales Rodrigo Fabián Suárez y Ariel Gustavo Wassouf.
El crimen por el que era buscado “Pipo” Carrizo
Según precisaron fuentes del caso a este medio, “Pipo” era buscado por el crimen de Alberto Javier Ávalos, un agente que se desempeñaba en el Servicio Penitenciario Federal (SPF).
Durante la noche del 14 de febrero, Carrizo asesinó a tiros a Ávalos en el cruce de Gaspar Campos y Ruta 197, cuando la víctima viajaba junto a la joven en su moto Honda GLH 150.
Al llegar al semáforo de esa esquina, el ayudante primero, que iba vestido de civil y de quien se dijo en un primer momento que trabajaba como delivery, fue interceptado por delincuentes en moto tipo enduro verde flúo, quienes intentaron robarle.
En ese contexto, se produjo un tiroteo. Uno de los disparos impactó en el cuerpo de Ávalos, quien prestaba servicios en el penal de Marcos Paz. Las fuentes del caso indicaron en ese momento que la joven que viajaba como acompañante resultó ilesa y los delincuentes escaparon del lugar.
Alberto Javier Ávalos había nacido en Barranqueras, provincia del Chaco, el 3 de marzo de 1979 y al momento de su muerte vivía en la zona de Cuartel V. Tras resultar herido de bala, fue trasladado de urgencia al Hospital Mercante, herido de bala tras el ataque motochorro.
Ávalos, según las fuentes del caso consultadas por este medio, ingresó consciente al centro de salud, pero se descompensó y los médicos debieron practicarle maniobras de RCP; sin embargo, no pudieron salvarle la vida.
Fuentes sanitarias dijeron a este medio que la víctima presentaba heridas en el tórax sin orificio de salida y que sufrió un shock hipovolémico, o sea, se desangró.
La joven de 26 años que viajaba junto a la víctima les comentó a los investigadores que iba en la moto con su padrastro cuando fueron interceptados por dos ladrones armados. Y comentó que su pariente “repelió la agresión utilizando su pistola” y fue allí que se produjo un enfrentamiento armado en el que balearon al penitenciario.
Fuente: Infobae — Ver noticia original