El autódromo José Carlos Pace es un escenario emotivo para Lewis Hamilton y la ciudad de San Pablo es una mega urbe que moviliza al séptuple campeón de la Fórmula 1. En Interlagos, el británico selló su primer título en el Gran Circo y la figura del máximo ídolo paulista del automovilismo, Ayrton Senna, cautiva al piloto de Ferrari. Este domingo, el piloto, de 41 años, cumplirá 400 grandes premios en la F.1 y la satisfacción por esa estadística, que lo enmarca como el segundo en la historia con mayor cantidad de carreras detrás de Fernando Alonso (444), se contrapone con el clima enrarecido que explotó en la Scuderia, después de la cita en Ciudad de México: el incidente con su compañero de garaje, Charles Leclerc, disparó las alarmas y agudizó las diferencias con el monegasco en medio de las batallas por el segundo puesto en el Mundial de Pilotos y de Constructores.

Del estreno en Melbourne, en 2007, a la cita en San Pablo, Hamilton acumuló hitos y cifras fantásticas: siete coronas, 106 victorias, 105 pole positions… Y Senna estuvo en varias oportunidades en sus pensamientos: nueve años atrás, en Montreal, igualó al brasileño en cantidad de pole –65– y recibió de la familia una réplica del casco del paulista. Ayrton era su ídolo: el fatídico 1° de mayo de 1994, Lewis participó de una fecha de karting y lloró detrás de un camión alejando de la vista de su padre Anthony.
“Estoy temblando, sin palabras. Ayrton fue mi piloto favorito. Era quien me inspiró para estar donde estoy. Igualarlo es un gran honor. Sólo puedo dar las gracias, que la familia Senna me mande este regalo… No tengo ningún casco de Senna, es un gran honor recibirlo de su familia”, rememoró Hamilton, que de niño regresaba del colegio y se ponía a mirar videos con las hazañas del tricampeón que murió en Imola.

Cinco años atrás, en la visita de la F.1 a Brasil, en sus redes sociales el británico subió una imagen creada en la que caminaba por la recta de Interlagos junto a Senna y el siguiente mensaje: “Mi mayor inspiración. Era su forma de competir, su pasión por la vida y por el deporte. Pero más que nada fue la forma en que se enfrentó solo a un sistema que no siempre fue amable con él. Que el legado de Aryton Senna viva para siempre, especialmente que vibre este fin de semana”, escribió Hamilton, que cuando rompió la marca de máxima cantidad de victorias –92, en Estoril– fue saludado por varios hinchas con cascos amarillos, como los que utilizaba Senna. Había un punto en común para los fans: el paulista ganó en Portugal, el 21 de abril de 1985, su primera carrera en la F.1.
My greatest inspiration. It was the way he raced, his passion for life and for the sport. But more than anything it was the way he faced alone a system that wasn’t always kind to him. May Aryton Senna’s legacy live on forever, especially vibrant this weekend pic.twitter.com/SmA4QQpOul
— Lewis Hamilton (@LewisHamilton) November 11, 2021
La 19a vez que Hamilton visitará con el Gran Circo el circuito de Interlagos arrastra los entretelones de la reciente carrera en el autódromo Hermanos Rodríguez, de Ciudad de México, donde se consagró campeón Andrea Kimi Antonelli (Mercedes). La victoria la firmó Max Verstappen (Red Bull Racing) y el neerlandés se benefició de la puja que protagonizaron el británico con Leclerc, una pulseada que abrió un frente de tormenta en Ferrari. Las esquirlas de los roces en la pista se ofrecieron en las ruedas de medios y también en redes sociales, una agitación que deberá controlar el jefe del garaje, Frédéric Vasseur, para lograr el doble objetivo del subcampeonato de Pilotos e ilusionarse con descontar 126 puntos, sobre 172 en juego, con el líder de los Constructores: Mercedes.
THIS MOMENT! 😱
Here is the first lap move from Leclerc on Hamilton, which is currently under investigation 👇#F1 #MexicoGP pic.twitter.com/IX0YtniiKo
— Formula 1 (@F1) November 1, 2026
El duelo entre los compañeros de equipo impidió a Ferrari festejar una victoria en México. La Scuderia tiene a la fórmula de pilotos más equilibrada de la grilla –Hamilton marcha tercero en el campeonato, con 259 puntos, y Leclerc es quinto, con 245 unidades- y la paridad en la estadística se refleja también en la cantidad de grandes premios y pole que anotó cada uno desde 2025, año en que se sumó el británico a la fábrica de Maranello: Lewis celebró en Barcelona 2026 y fue el más veloz en México, la semana pasada; Charles hizo el doblete en Silverstone 2025. En podios y cantidad de puntos, el monegasco lleva el ritmo: 13 a 7 entre los mejores tres del clasificador y 487 puntos frente a los 415 del inglés.
En la pista, Hamilton hizo su queja por la radio. “Tenemos grandes problemas”, señaló quien no disimuló el disgusto en el podio. Frente a los medios, no se calló: “Perdí una victoria, y Ferrari aspira al segundo puesto en el campeonato de Constructores. Esto es una falta de respeto para todos los que trabajaban en la fábrica. Una pelea entre compañeros de equipo es aceptable, siempre y cuando no impida que el equipo consiga el mejor resultado posible. Charles tiene 29 años, así que no creo que sea una cuestión de edad, sino de mentalidad. Piensa: ‘O gano yo o no gana ninguno de los dos’. Y no debería ser así”.

Leclerc no confrontó, esquivó el escenario y culpó a la pista, mientras que Vasseur se recostó sobre el punto de vista de Hamilton. “La conclusión de todos es que primero necesitamos cambiar las pistas y asegurarnos de que no haya lugares o circuitos donde se puedan asumir esas cantidades de riesgo por el interior. Si había un muro en la Curva 4, ni Lewis ni yo estirábamos tanto el punto de frenado. Creo que hay algunas cosas que podemos mejorar en cuanto a la pista para hacerlo más simple, porque de lo contrario es muy complicado”, expuso quien recibió una penalización de 5 segundos por ganar una posición al superar los límites de la pista. “Fue merecida, no completé la curva. Mi objetivo era devolverle la posición a Lewis, pero Max se interpuso entre nosotros”, se excusó el monegasco.
No contemporizó Vasseur, al declarar ante la prensa. “El trazado de la pista no ayuda, pero no puede ser una excusa en absoluto. Íbamos 1-2 en la Curva 4 y no recuerdo el último adelantamiento en México, quizás a finales de los ’70. Cuando marchas 1-2 en la Curva 4 no imaginas que no vas a ganar la carrera. Es mucha frustración para mí y mucha más para las 2000 personas que trabajan en el proyecto, ¡y esto necesitaré tiempo para digerirlo!”, se descargó el ingeniero francés.

Con las partes involucradas dando el punto de vista, en Ferrari imaginaron que era el momento de la calma y proyectar la visita a Interlagos, pero las redes sociales fueron la plataforma elegida por Hamilton para enseñar que el fastidio todavía lo envuelve. “Tenemos que aprovechar cada oportunidad que se nos presente, y por eso la frustración es enorme. No puedo fingir lo contrario. Sé lo que hay detrás de la posibilidad de lograr estos resultados. Los estándares que el equipo se fija, los que me exijo a mí mismo y las expectativas de los aficionados. Todos merecen vernos rendir al máximo y ganar. Estamos aquí para competir y queremos ganar”, escribió, acerca de la situación general del equipo. Pero también dejó un espacio para regresar sobre Leclerc, que el martes fue padre de una niña, de nombre Bianca: “La batalla en la pista es necesaria, pero cuando termina perjudicando al equipo, debemos ser honestos al reconocerlo y aprender de lo sucedido”.

En el año, Ferrari vivió un puñado de situaciones estresantes que en México tuvieron su punto de ebullición. En Países Bajos, la estrategia del equipo dejó a ambos pilotos descontentos: Hamilton perdió tiempo detrás de Leclerc con neumáticos más frescos, mientras que el monegasco entró en boxes en un momento poco oportuno, aunque para dejarle paso a su compañero. “El equipo no hizo lo que debía, así que no conseguimos subir al podio”, se descargó el siete veces campeón del mundo. Del otro lado del garaje, Leclerc opinó similar: “Como equipo no deberíamos estar satisfechos con lo que hicimos”. La carrera en Monza los puso de nuevo frente a frente: Leclerc sacó de la pista a Hamilton, que perdió varias posiciones hasta caer hasta el décimo lugar. “Si hubiéramos asegurado las posiciones, hubiéramos terminado en una mejor posición. Sumar tan pocos puntos para el equipo, es triste”, declaró el británico. Leclerc aceptó la responsabilidad: “Sé que me excedí en la Curva 2”, admitió.
Ciudad de México fue volcánica para Ferrari que, en Interlagos, intentará recuperar la calma para los asaltos finales del calendario. El fuego amigo se desató en la Scuderia.
Fuente: La Nación — Ver noticia original