La compra de una Yamaha Crypton 2023 terminó en pesadilla para un vecino de La Plata: a solo doce días de haber retirado la moto de la concesionaria y con apenas 30 kilómetros recorridos, delincuentes se la robaron cuando salía de la casa de sus padres.
El hecho ocurrió el 14 de marzo de 2023 y, tras denunciar el robo y reclamar a la aseguradora, el dueño se encontró con una oferta que consideró insuficiente para reponer el vehículo.
El conflicto llegó a la Justicia. El Juzgado en lo Civil y Comercial n.° 13 de La Plata falló a favor del propietario y condenó a la compañía a pagar el valor de reposición de una moto 0 km de similares características, además de una indemnización por privación de uso y daño moral. El fallo también incluyó una multa civil por la conducta de la empresa durante el proceso.
El reclamo y la respuesta de la aseguradora
El dueño de la moto, de 46 años, había contratado una póliza contra robo total. Tras el robo, notificó el siniestro y entregó la documentación requerida, pero la aseguradora ofreció un pago de $569.027, descontando un saldo de póliza, pese a que el valor asegurado era de $595.900. La empresa sostuvo que ese monto era el límite de su obligación contractual.
El cliente rechazó la propuesta y pidió la reposición de la unidad. La aseguradora evaluó esa posibilidad, pero como el modelo ya no se fabricaba, analizó entregar otro vehículo o emitir una orden de compra, aunque pretendía que el cliente pagara la diferencia de precio. La negociación se estancó y la empresa comunicó que solo ofrecía la indemnización por ese dinero.
Ante la falta de acuerdo, el damnificado inició reclamos administrativos, participó de una mediación y luego presentó una demanda judicial por daños y perjuicios.
El fallo: reposición, indemnización y multa
Durante el juicio, la aseguradora argumentó que el cliente no había completado los trámites necesarios para cobrar, como la baja registral y la cesión de derechos. Sin embargo, un peritaje informático validó los mensajes de WhatsApp entre las partes, donde la empresa reconocía el siniestro y ofrecía alternativas sin exigir en ese momento documentación adicional.
El juez consideró que la aseguradora no podía invocar requisitos que no había planteado de forma precisa durante la gestión administrativa. Además, remarcó que el valor nominal de la póliza no podía aplicarse automáticamente en un contexto de alta inflación: la moto había costado cerca de $636.800, mientras que la oferta de la empresa se realizó meses después, cuando el Índice de Precios al Consumidor había subido un 211,4% en 2023.
Por eso, el tribunal ordenó que la indemnización se calcule según el valor actual de mercado de una moto 0 km similar, cubriendo la diferencia necesaria para reponer el vehículo.
Daños reconocidos y sanción ejemplar
El fallo también reconoció $2,4 millones por privación de uso (calculados para cuatro meses) y $1 millón por daño moral. El reclamo por lucro cesante fue rechazado por falta de pruebas sobre ingresos perdidos.
Además, la Justicia impuso $3 millones en concepto de daño punitivo, una multa civil prevista en la ley de defensa del consumidor, al considerar que la conducta de la aseguradora superó una simple diferencia contractual. El juez remarcó que la empresa reconoció el siniestro y evaluó la reposición, pero luego mantuvo una oferta insuficiente e invocó requisitos documentales que no había exigido oportunamente.
Fuente: TN — Ver noticia original