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Las praderas marinas de Australia se recuperaron tras ciclones e inundaciones, pero cambiaron sus comunidades de peces

Los relevamientos de tres décadas detectaron el retorno de fauna juvenil con cambios en las especies predominantes
Las praderas marinas de Australia se recuperaron tras ciclones e inundaciones, pero cambiaron sus comunidades de peces

Las praderas marinas de Trinity Inlet, en el puerto de Cairns, ciudad situada en el noreste de Australia, recuperaron su extensión y biomasa tras las inundaciones y el ciclón Yasi de 2009 a 2011, y también volvieron a albergar más peces, aunque con una composición de especies diferente. Una investigación de la Universidad James Cook, publicada en la revista Estuarine, Coastal and Shelf Science, analizó cómo respondieron estos ecosistemas costeros de Queensland después de una sucesión de eventos meteorológicos extremos que degradaron la calidad del agua. De acuerdo con el artículo divulgado en Phys.org, los científicos combinaron registros sobre las plantas marinas y muestreos de fauna realizados durante 34 años, entre 1991 y 2025. Las inundaciones redujeron el 98% de la superficie de pastos marinos Darcy Philpott, candidata doctoral de la Universidad James Cook y autora principal de la investigación, explicó que estos ambientes cumplen tareas vinculadas con la reproducción y la supervivencia de animales juveniles. “Las praderas de pastos marinos en Cairns son un ecosistema de suma importancia”, afirmó sobre estas praderas que son plantas con flores adaptadas a vivir bajo el agua salada. La investigadora señaló que esos espacios “proporcionan un hábitat de cría para peces y camarones jóvenes, ofreciéndoles protección contra la depredación y lugares para alimentarse”. Esa función quedó comprometida tras las grandes inundaciones y el ciclón Yasi, que elevaron la turbidez del agua durante un período prolongado. Al mencionar la turbidez, se refiere a la presencia de partículas suspendidas que vuelve el agua menos transparente e impide el paso de la luz. En Trinity Inlet, esa condición y la mala calidad del agua contribuyeron a una pérdida generalizada de vegetación. Tras aquellos fenómenos, el 98% de las praderas marinas que crecen cerca de la costa desapareció. Esta disminución estuvo acompañada por una caída de 84% en la abundancia de peces y de 73% en la riqueza de especies. Los registros de 34 años permitieron medir la recuperación La autora indicó que el hábitat se repuso luego del colapso ocasionado por las inundaciones, ya que tanto la biomasa (la cantidad total de materia orgánica presente) como la superficie de pastos marinos volvieron a los valores previos a los eventos extremos. “También observamos una recuperación en la abundancia de peces y en la riqueza de especies, tanto en la cantidad de peces capturados como en la cantidad de especies diferentes presentes”, sostuvo la especialista. El trabajo utilizó relevamientos comparables realizados antes de la perturbación, durante el principal declive de las plantas y en la fase posterior de recuperación. La continuidad de los métodos permitió contrastar los cambios en las comunidades de los individuos a través del tiempo. Más peces no implican el regreso de las mismas variedades El doctor Robert Coles, coautor de la investigación e integrante del equipo que comenzó a estudiar estos ejemplares en la década de 1990, destacó la utilidad de contar con observaciones sostenidas. “Se necesitan conjuntos de datos a largo plazo como este para comprender realmente cómo responden las comunidades de peces a las grandes perturbaciones del hábitat y a la posterior recuperación”, declaró. Coles precisó que los registros de más de tres décadas son poco frecuentes. Durante los relevamientos, los investigadores recolectaron más de 11.000 animales individuales de 190 especies. Los resultados mostraron un cambio en la presencia de algunos animales acuáticos: el jabalí plateado (Pomadasys argenteus) se volvió más frecuente en las praderas recuperadas, mientras que la dorada (Acanthopagrus berda) era más abundante antes de las inundaciones. Philpott explicó que “la abundancia de peces y la riqueza de especies se han recuperado notablemente, pero la comunidad en sí se ha reorganizado y se está recuperando siguiendo una trayectoria diferente”.

Fuente: Infobae — Ver noticia original