No hace falta tener un jardín ni invertir en macetas para disfrutar de verduras frescas en casa. Con latas recicladas, tierra fértil y algunas semillas, se puede armar una huerta casera y aprovechar hasta el espacio más reducido, como el balcón.
Se trata del rabanito, la espinaca y la rúcula, que se destacan por su rápido crecimiento y por adaptarse a recipientes pequeños.
1. Rabanitos
Los rabanitos son perfectos para quienes se inician en la huerta urbana. Tienen un ciclo corto y no requieren macetas profundas: basta con latas de 15 a 20 centímetros de profundidad y agujeros en la base para el drenaje.
Las semillas se siembran directamente en la tierra, dejando espacio entre cada una para que los bulbos crezcan bien. Necesitan buena luz natural y riego regular para mantener la humedad. Según la variedad y el clima, pueden cosecharse entre 25 y 40 días después de la siembra.
2. Espinaca
La espinaca también se adapta a latas recicladas y es ideal para sumar hojas verdes a la dieta. Sus raíces no exigen mucha profundidad, pero conviene usar recipientes de al menos 15 a 20 centímetros.
Se siembra directamente en el sustrato, que debe ser fértil, liviano y con buen drenaje. Prefiere ambientes frescos y lugares bien iluminados. Una ventaja es que se pueden cortar las hojas exteriores a medida que crecen, mientras la planta sigue produciendo.
3. Rúcula
La rúcula es otra verdura que prospera en recipientes chicos. Solo necesita una lata de unos 15 centímetros de profundidad y orificios para el drenaje. Las semillas se colocan superficialmente y se cubren con una fina capa de tierra.
Requiere buena luz y riegos frecuentes para evitar que el sustrato se seque. En condiciones favorables, las primeras hojas se pueden cosechar entre 30 y 40 días después de sembrar. Además, se pueden cortar las hojas externas y dejar el centro para que broten nuevas.
Cómo preparar las latas para usarlas como macetas
- Limpiar las latas: quitar etiquetas y lavar bien el interior para eliminar restos de alimentos.
- Hacer agujeros en la base: permiten que el agua drene y evitan que las raíces se encharquen. Hay que manipular las latas con cuidado para no cortarse.
- Agregar el sustrato: usar tierra fértil y liviana, preferentemente una mezcla especial para huertas en macetas.
- Colocar las semillas: respetar la profundidad y la distancia recomendada para cada verdura.
- Elegir un lugar luminoso: ubicar las latas donde reciban varias horas de luz natural, según lo que necesita cada especie.
- Controlar el riego: mantener la humedad adecuada sin dejar agua acumulada en los recipientes.
Fuente: TN — Ver noticia original