El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, reclamó resultados concretos en las negociaciones que la Unión Europea (UE) y China mantienen en Beijing, ante el riesgo de que las tensiones comerciales entre ambas partes escalen hacia una guerra arancelaria. “Tras tres meses intensos de contactos, trabajamos para reequilibrar el comercio entre la Unión Europea y China. Es crucial que la primera fase de nuestras conversaciones en el marco de las Consultas sobre Comercio e Inversión dé resultados tangibles”, sostuvo Sefcovic luego de reunirse con el ministro chino de Comercio, Wang Wentao. Las conversaciones concluyen este viernes, después de meses de fricciones entre el bloque de 27 países y la potencia asiática. Antes de su encuentro con Wang, el funcionario europeo advirtió que el déficit comercial de la Unión Europea con China, de alrededor de 1.000 millones de euros diarios, unos USD 1.120 millones resulta “insostenible”. Bruselas sostiene que el ingreso de productos chinos a precios más bajos afectó a sectores industriales europeos y provocó decenas de miles de pérdidas de empleos. Varios dirigentes europeos acusan a Beijing de prácticas comerciales desleales, entre ellas subsidios estatales a empresas, dumping de precios y manipulación de la moneda. La Unión Europea busca evitar una escalada que pueda comprometer el suministro chino de materias primas estratégicas, como las tierras raras, o generar nuevas barreras para las exportaciones europeas al mercado chino. Para el líder chino, Xi Jinping, las conversaciones también revisten importancia: el gigante asiático depende de las exportaciones para compensar la debilidad de su economía interna. El presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange, afirmó antes del viaje de Sefcovic que la crisis económica china otorga a la Unión Europea una “capacidad de negociación” en el diálogo bilateral. “La UE dispone de un amplio abanico de herramientas para combatir las subvenciones injustas, el dumping, las prácticas de contratación discriminatorias y la coerción económica. Estos instrumentos deben aplicarse de forma coherente y, cuando sea necesario, reforzarse”, declaró Lange en un comunicado. El sector automotor figura entre los puntos de mayor tensión en las conversaciones entre la UE y China. El diario Financial Times informó que Beijing rechazó antes de la visita una propuesta de Bruselas para que limitara de forma voluntaria sus exportaciones de vehículos híbridos al bloque. La iniciativa europea buscaba que los automóviles chinos representaran cerca del 15% del mercado comunitario, frente a una participación que supera actualmente un tercio. La Comisión Europea analiza la aplicación de una salvaguardia comercial temporal para limitar el ingreso de vehículos importados desde China sin necesidad de demostrar prácticas abusivas de mercado. La medida permitiría a China exportar una cantidad definida de automóviles al bloque comunitario. Los envíos que superaran ese cupo quedarían alcanzados por aranceles adicionales “muy elevados”. Bruselas busca pactar una cuota que Beijing pueda aceptar sin activar represalias. El mecanismo tendría, no obstante, alcance general y también afectaría a otros socios comerciales, entre ellos Reino Unido, Corea del Sur y Japón. China rechaza que exista una sobrecapacidad estructural causada por subsidios estatales o por la debilidad de la demanda interna. Bejing acusa a la UE de politizar los desacuerdos comerciales y de avanzar hacia medidas proteccionistas. El encuentro entre las partes ocurre pocos días después de que Francia y Alemania reclamaran nuevos mecanismos europeos de defensa comercial. El Parlamento Europeo también definió la relación con China como un “punto crítico”. (Con información de AFP y EFE)
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