A 20 días de la desaparición de la docente Nancy Estela Godoy en un paraje rural, su familia encabezó una nueva marcha en la ciudad de Esquina, en Corrientes. “No vamos a permitir que se cierre el caso”, pidió su hijo Sebastián en diálogo con TN.
Acompañado por familiares, vecinos y organizaciones sociales, el hombre expresó su angustia ante la falta de certezas sobre el paradero de su madre, con quien tuvo el último contacto el 7 de octubre.
“Hoy me costó venir. Me costó levantarme, pero vine igual por mi mamá. Estamos muy mal, pero tenemos que seguir para que se haga justicia y se sepa la verdad”, consideró Sebastián.
En ese sentido, reclamó: “Vamos a seguir pidiendo que se siga investigando, que se indague a personas involucradas. No vamos a permitir que se cierre el caso”.
Godoy fue vista por última vez el 6 de octubre, cuando salió de su casa rumbo a la Escuela Rural N° 626 del paraje El Malezal. Al día siguiente mantuvo un breve intercambio por WhatsApp con su hijo Sebastián y después se perdió todo contacto.
La familia sostiene que la mujer no se habría ido por sus propios medios y cuestiona las versiones sobre sus últimos movimientos. También señaló que ella no abandonaría algunas de las pertenencias que quedaron en la escuela, entre ellas parte de su ropa y el equipo de mate.
Cómo sigue la investigación
El Juzgado de Garantías de Esquina dispuso prisión preventiva sin plazo para el capataz Ireneo Antonio Zarza y para tres de los otros imputados en la causa.
La medida, adoptada el 24 de octubre de 2026 a pedido de la Fiscalía y la querella, alcanza también al peón Felipe Sandoval, imputado como coautor material del presunto femicidio, y se suma a las órdenes ya vigentes para Nahuel Rojas y Rosa Leguizamón.
Zarza, señalado como principal sospechoso y presunto autor material, permanece detenido junto a Sandoval. Rojas está imputado como partícipe del supuesto femicidio y Leguizamón por homicidio simple.
Un quinto acusado, Ezequiel Bordón, por su parte, enfrenta cargos por falso testimonio a modo de encubrimiento.
La causa se apoya en contradicciones entre relatos, el contenido de mensajes de teléfonos celulares secuestrados y versiones que no coinciden entre sí.
Los rastrillajes continúan a cargo de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica, con apoyo de drones, canes y personal de Investigación Criminal, en campos, bañados y montes de acceso complejo.
Fuente: TN — Ver noticia original