
El 2 de noviembre de 2001, Georgina Barbarossa vivió el peor día de su vida: su marido, Miguel “Vasco” Lecuna, fue apuñalado fatalmente durante un intento de robo dentro de un taxi en Buenos Aires. Este lunes se cumplieron 25 años de aquel crimen, y la conductora e icónica figura del espectáculo argentino eligió sus redes sociales para honrar su memoria con un mensaje que conmovió a sus seguidores y al mundo del entretenimiento.
“25 años. Parece ayer, parece un siglo”, escribió Barbarossa en su cuenta de Instagram, donde acumula millones de seguidores, junto a cinco fotografías inéditas que retratan la intimidad del matrimonio en sus mejores tiempos. “25 años Vasquito, te extrañamos todos los días pero te siento cerca. Te honro, te amo. Te amamos”, completó en una dedicatoria que llegó al corazón de quienes la siguen desde hace décadas y que en pocas horas sumó más de 11 mil “me gusta”.

La publicación, dirigida directamente a su difunto esposo, repasa los hitos más importantes que marcaron la vida familiar de los años que siguieron a su muerte. La actriz agradeció al Vasco por sus hijos: “Gracias por Tomás y Juan”, en referencia a los mellizos que tuvieron juntos, y también por Lucrecia, hija del primer matrimonio de Lecuna. Luego le contó sobre el crecimiento de esa familia que él ayudó a construir: “Somos abuelos. Lucas, Mora, Julia”, una frase que condensa el paso del tiempo y la vida que siguió adelante pese a la ausencia.

El posteo también incluyó un emotivo pensamiento por quienes ya no están en este mundo. “Seguro están con Belcha cuidando también a Ana Inés y Nachito”, le escribió Barbarossa, invocando una imagen de reencuentro en otro plano con sus seres queridos. Y cerró con una promesa cargada de fe: “Seguí apareciendo en sueños y señales. Hasta que nos volvamos a encontrar”.

Las reacciones en los comentarios no tardaron en llegar. Entre las primeras en dejar su huella estuvo Carmen Barbieri, compañera de generación y de pantalla, quien le escribió: “Te adoroooo VASCO”. También apareció Moria Casán, con quien se reconcilió este año durante los Premios Martín Fierro en julio de este año, que le dejó un mensaje a través de la cuenta de una seguidora. “Love GEORGINA, recordando tu amor”, escribió, mientras la publicación se llenaba de corazones y mensajes de acompañamiento.
La presencia de los nombres de Barbarossa y Casán en el mismo espacio tiene un peso especial que va más allá de la anécdota. Las dos conductoras estuvieron distanciadas durante años, separadas por malentendidos y cruces públicos que parecían irresolubles. Ese conflicto volvió a cobrar visibilidad cuando Moria desembarcó en noviembre de 2025 con su programa La mañana de Moria en Eltrece, ocupando la misma franja horaria que A la Barbarossa en Telefe, el ciclo que Georgina conduce desde hace años. En ese momento, ambas descartaron cualquier posibilidad de reconciliación.

Sin embargo, el tiempo y la televisión escribieron otro final. En mayo de 2026, durante la entrega de los premios Martín Fierro en el Hilton, el conductor Santiago del Moro logró lo que parecía imposible: reunir a las tres mujeres sobre el escenario. Barbarossa, Casán y Carmen Barbieri subieron juntas ante el aplauso de pie de todo el salón. “Los quiero a las tres, con las tres laburé”, les dijo Del Moro. Las tres bajaron del escenario tomadas de la mano, mientras el conductor las definía como “íconos del espectáculo”.
Al día siguiente, Casán contó los detalles de ese reencuentro en su programa. “Sentí que se emocionó cuando la abrazaba. Me parece que en un momento nos dijimos las dos algo como ‘te quiero’ y yo le dije ‘sorry si te lastimé’”, relató. “Cuando nos abrazamos sentí que estaba conmovida. Me pareció muy frágil. Hacía tanto tiempo que no me abrazaba con ella. Para mí fue verdadero. No lo sentí forzado”, agregó. Por su parte, Barbarossa recordó las palabras que Moria le dijo al oído: “Me dijo ‘perdón si te lastimé. Te honro y te quiero mucho’”. “Me conmovió. Le dije ‘me vas a hacer llorar’ y fue cuando me dijo ‘si querés llorar, llorá’”, sumó la conductora, visiblemente emocionada.
Fuente: Infobae — Ver noticia original