A cinco días de la muerte de Fernando Confessore, el histórico meteorólogo de TN, su hija Julieta publicó una carta en Instagram para despedirlo. El texto, acompañado por fotos familiares, conmovió a quienes siguieron la noticia por su honestidad y por los detalles cotidianos que recuerda.
Un mensaje tras el de su hermana
La publicación llegó después de que su hermana Jimena también dedicara unas palabras a su papá. Julieta abrió su carta con una frase que muestra el peso del momento: “Hola pa, hace días que busco las palabras justas, pero siento que nada va a ser suficiente”.
Con esa espera como eje, describió cómo cambió la casa familiar. “Todavía sigo esperando que vuelvas, desde ese maldito viernes a la madrugada. Me cuesta entender la casa sin vos, sin verte armando el pronóstico, tomando mate en el jardín, estudiando italiano o leyendo”, escribió, en alusión al día de su muerte, el viernes 16 de octubre.
Las costumbres de papá
Julieta recordó los mensajes con los que su padre preguntaba cómo estaban y los encuentros para comer pastas o un asado. También evocó sus manías, como la obsesión con los horarios, el lugar exacto donde estacionaba y que el tanque nunca bajara de un cuarto. Según contó, eran rasgos que la familia amaba.
Uno de los pasajes más íntimos habla de lo que ya no será: “Nos quedaron tantas cosas por vivir juntos”. Le entristece pensar cuánto esperaba él la jubilación para disfrutar de las cosas que le gustaban.
El humor que sobrevive al dolor
A pesar de la tristeza, contó que los recuerdos también traen risas: siempre aparece una anécdota graciosa suya, porque era “ocurrente, sencillo y espontáneo”. Y agradeció los miles de mensajes de cariño que recibió la familia: “Ojalá hayas sentido todo este amor en vida”.
El legado en la pantalla
Julieta destacó sus tres décadas de trabajo en televisión. Dijo que “entró a miles de hogares” para dar el pronóstico, y que con su calidez llegó a los corazones de la gente.
Hacia el final, reconoció que busca explicaciones pero no las encuentra, y que elige creer que cumplió su misión. Cerró con una frase que resume el duelo: “No estoy preparada para decirte adiós ni para entender que ya no estás. Espero que, con el tiempo, duela un poquito menos”. Y prometió que la familia se cuidará entre sí, “como siempre lo hiciste vos”.