
La anteúltima audiencia del juicio por la muerte de Maradona se extendió por 15 horas y finalizó a las 2 de la madrugada. El día había comenzado con el alegato de Francisco Oneto y Roberto Rallín, quienes defendieron durante casi 7 horas al neurocirujano Leopoldo Luque y pidieron su absolución o la pena mínima por el delito de homicidio culposo, que es un año. Luego fue el turno de Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini, quienes solicitaron lo mismo que los letrados del neurocirujano.
El equipo de Forlini comenzó su alegato a las 19 horas y lo finalizó pasada la medianoche. “Queremos una cita con la Justicia y no con la historia. Acá no hubo ningún asesinato”, comenzó diciendo D’Albora con contundencia. En la misma línea, sostuvo: “La causa de muerte de Diego Armando Maradona no está probada, como así tampoco la responsabilidad de ninguno de los acusados en esta sala”.
En su extensa exposición dijeron que su defendida es una “simple empleada”, que Forlini “no se merece la saña que tuvieron con ella” y cuestionaron a la fiscalía por presentar “imputaciones sorpresivas” al final del juicio, privándola de defenderse.

Luego D’Albora repasó, una por una, las catorce omisiones por las que los fiscales pidieron para Forlini diez años de prisión y otros diez de inhabilitación por el delito de homicidio simple con dolo eventual.
Principalmente, la defensa dijo que la responsabilidad de esos puntos era de los médicos tratantes; es decir, la psiquiatra Agustina Cosachov y el neurocirujano Leopoldo Luque. Para sostener esta tesis, recordaron que fueron ellos quienes firmaron el acta que establecía que estarían a cargo del tratamiento domiciliario del Diez
Luego respondió a otra de las graves acusaciones contra ella: la presunta desconexión que generó entre los enfermeros y los médicos de Diego. En este sentido, sus defensores aclararon que Forlini “no prohibió la comunicación” en términos generales, sino que prohibió puntualmente los intercambios de Whatsapp.

Debido a que fue la audiencia más larga de todo el juicio, ya que alegaron los defensores de los dos imputados que recibieron pedidos de pena más altos, los jueces del TOC N°7 de San Isidro dispusieron que la última jornada de alegatos comenzara a las 11:30 de este jueves.
Desde el mediodía, será el turno de Miguel Ángel Pierri, que defenderá al coordinador de enfermeros Mariano Perroni. Él fue acusado del delito de homicidio culposo y pidieron penas de hasta 4 años y 6 meses, además de inhabilitación por el doble de tiempo para ejercer la profesión.
Luego continuará Franco Chiarelli, defensor del enfermero Ricardo Almirón, quien también fue acusado del mismo delito y le solicitaron la misma pena que a su jefe.
Está previsto que para el final de la jornada los imputados den sus últimas palabras y haya un momento para réplicas.
Fuente: Infobae — Ver noticia original