El presidente Javier Milei afirmó que confía en que los argentinos respaldarán su continuidad en el poder y sostuvo que una victoria electoral permitiría acelerar el programa económico de su gobierno. “Estoy supertranquilo”, dijo al ser consultado sobre sus expectativas de reelección en una entrevista con Radio Mitre.
El mandatario vinculó ese pronóstico con la evolución de indicadores económicos y sociales que enumeró durante la charla. “¿Tenemos más inflación o menos? Menos inflación. ¿Tenemos más PBI per cápita o menos? Más. ¿Tenemos menos pobres, menos indigentes, menos chicos pobres? ¿Tenemos mejores condiciones de seguridad?”, planteó.
Ante la pregunta de si la ciudadanía podría votar con el bolsillo, Milei respondió de manera afirmativa sobre su posibilidad de ser reelegido. Según afirmó, los votantes no acompañarán opciones que asoció con “cien años de decadencia”.
“No veo a los argentinos votando para atrás”, señaló. “No veo que los argentinos, con matices de caras más nuevas o más viejas, adhieran a las ideas de cien años de decadencia”, agregó. También sostuvo que su espacio representa las reformas y el progreso, mientras cuestionó a sectores de la oposición, a los que volvió a referirse con términos descalificadores.
El Presidente consideró que una nueva victoria electoral funcionaría como una señal para los inversores. Aseguró que, tras ese “test electoral”, el riesgo país podría ubicarse en 200 puntos básicos y la economía argentina crecer a tasas de entre 7 % y 8 %.
Durante la entrevista, el jefe de Estado planteó una proyección de largo plazo para la Argentina. Dijo que, con un crecimiento sostenido, el país podría duplicar su producto bruto interno en una década y cuadruplicar el PBI per cápita en 20 años.
“Entre 15 y 20 años nos convertimos en un país desarrollado”, afirmó. “En diez años duplica el PBI. Eso significa que de acá a 20 años usted cuadruplica el PBI per cápita”, añadió. Luego agregó que el país podría llegar a ser la primera potencia mundial en un horizonte de entre 30 y 40 años.
Milei sostuvo que esas metas dependen de la continuidad de las reformas. En esa línea, defendió medidas de desregulación en sectores como la energía y la minería, y mencionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Defensa de las reformas y pedido de tiempo para que impacten en los ingresos
El mandatario respondió además a la inquietud por quienes aún no perciben mejoras en sus ingresos. Argumentó que la recuperación de los salarios requiere un proceso de reconstrucción del ahorro, la inversión y el capital de la economía.
“No me pida milagros. Soy un ser humano. Hago lo mejor que se puede con los recursos que tengo”, expresó. Luego comparó la situación del país con la de una persona que debe formarse y ganar experiencia antes de mejorar su remuneración y sostuvo que “esto se construye con trabajo, con tiempo”.

Según Milei, las reformas estructurales se implementan sin los efectos que, a su juicio, suelen observarse en otros procesos de ajuste. Afirmó que la economía cerraría sus primeros cuatro años de gestión con un crecimiento acumulado de entre 16 % y 18 %, aunque no precisó la base de cálculo de esa proyección.
También aseguró que los ingresos de los trabajadores informales se ubican cerca de 60 % por encima del nivel existente al inicio de su administración y que la desocupación está más de dos puntos por debajo de la tasa natural de desempleo. Las cifras fueron mencionadas por el Presidente durante la entrevista y no fueron contrastadas en la conversación.
El Presidente atribuyó parte de sus expectativas a las desregulaciones impulsadas por su gestión. Citó la eliminación del denominado barril criollo y los cambios en la normativa vinculada a glaciares como ejemplos de medidas que, según dijo, favorecieron inversiones energéticas y mineras.
Milei afirmó que el RIGI reúne proyectos por USD 210.000 millones, de los cuales USD 70.000 millones estarían aprobados. Definió al régimen como “la política industrial más importante de la historia argentina”.
En otro tramo de la entrevista con Radio Mitre, el mandatario insistió en que la continuidad de su programa dependerá del respaldo electoral. “Yo confío en los argentinos”, sostuvo. También afirmó que, una vez superado el examen electoral que —según dijo— reclaman los inversores, “Argentina va a empezar su gran despegue” y reiteró que una victoria de su espacio abriría una etapa de mayor crecimiento para el país.
Fuente: Infobae — Ver noticia original