Una inquietante escena registrada dentro de un hospital comenzó a circular en las redes sociales y rápidamente despertó todo tipo de teorías.
El protagonista de las imágenes no es un médico ni un paciente, sino una silla de ruedas que aparentemente se desplaza sin que nadie la empuje.
La guardia nocturna que nunca se olvidará.
El inquietante video de una silla de ruedas que se mueve sola en un hospital
En la grabación se observa un sector del establecimiento médico prácticamente vacío y, a pocos metros, una silla de ruedas estacionada sin ningún paciente.
Pocos segundos después, comienza a desplazarse, mientras la persona que filma permanece a distancia, sin acercarse ni intervenir en ningún momento.
La secuencia dura apenas unos minutos, pero resulta suficiente para generar desconcierto. A simple vista no se observa a ninguna persona empujando la silla ni junto a ella mientras avanza por el lugar.
Según el relato que acompaña las imágenes difundidas en redes, tampoco habría existido una corriente de aire evidente que permitiera explicar inmediatamente el desplazamiento. Sin embargo, el video por sí solo no permite determinar qué provocó el movimiento.
El trabajador que habría registrado el episodio también aseguró que no es la primera situación extraña advertida durante las guardias nocturnas.
Entre los sucesos mencionó puertas que aparentemente se cierran solas, ruidos de pasos durante la madrugada y supuestas sombras observadas en distintos sectores.
La silla se desplazó de un lado al otro sin la intervención de ninguna persona.
¿Fenómeno paranormal o existe otra explicación?
Como suele ocurrir con este tipo de videos, las imágenes abrieron rápidamente el debate entre quienes creen estar frente a una situación inexplicable y aquellos que buscan una causa física detrás del movimiento.
Una superficie ligeramente inclinada, algún impulso previo o incluso características propias de las ruedas podrían provocar un desplazamiento sin que esa causa resulte perceptible en una grabación.
Por ahora, el misterio permanece abierto. Lo único que muestran las imágenes es una silla desplazándose sin que se vea a nadie junto a ella, una escena suficiente para convertir una tranquila guardia nocturna en un momento difícil de olvidar.
Fuente: Crónica — Ver noticia original