Aunque muchas personas creen que a los gatos les gusta que los acaricien por todo el cuerpo, los especialistas en comportamiento felino explican que no todas las zonas les resultan igual de agradables. De hecho, hay partes específicas donde suelen disfrutar más del contacto físico y otras que prefieren mantener alejadas de las manos de sus dueños.
La clave está en conocer sus preferencias naturales: las regiones de la cabeza y el cuello suelen ser las más aceptadas, especialmente aquellas donde se encuentran las glándulas faciales, que producen feromonas utilizadas para comunicarse con otros felinos.
Cuáles son las zonas donde los gatos prefieren recibir caricias
La veterinaria Ilona Rodan, especialista en comportamiento felino y coautora de las guías de interacción amigable con los gatos de la AAFP y la ISFM, explica en ese documento que las regiones preferidas para el contacto físico son la cabeza y el cuello, particularmente alrededor de las glándulas faciales.
Estas zonas coinciden con aquellas que los gatos socialmente vinculados suelen acicalarse entre sí para fortalecer sus relaciones. En la práctica, esto significa que muchos felinos disfrutan especialmente de las caricias en:
- La cabeza: alrededor de las mejillas y las zonas donde se encuentran las glándulas faciales.
- El cuello: con movimientos suaves y en la dirección del crecimiento del pelo.
- Las mejillas: una región asociada con la comunicación mediante feromonas.
Por eso, los especialistas recomiendan comenzar por esas partes y observar cómo responde cada animal antes de continuar con el contacto físico.
Qué partes del cuerpo suelen rechazar los gatos
No todos los felinos disfrutan de las mismas muestras de afecto. Las guías de la AAFP y la ISFM advierten que la mayoría suele mostrar respuestas negativas cuando recibe caricias en determinadas regiones.
Entre las zonas que conviene evitar se encuentran:
- La panza: aunque algunos gatos se recuestan y muestran el abdomen, eso no significa necesariamente que quieran que los acaricien ahí.
- Las patas: suelen ser una región sensible al contacto físico.
- La base de la cola: especialmente la zona cercana a la parte posterior del cuerpo.
Por eso, los especialistas recomiendan no insistir cuando el animal demuestra incomodidad y respetar sus preferencias individuales.
El error más común al acariciar a un gato
Uno de los puntos que destacan los expertos es que no todos los gatos disfrutan del contacto físico de la misma manera. Incluso aquellos que buscan acercarse a sus dueños pueden tener límites respecto de cuánto tiempo quieren recibir caricias y en qué partes del cuerpo.
Las guías recomiendan acariciarlos siguiendo la dirección del pelo y darles la posibilidad de moverse libremente durante la interacción.
También aconsejan hacer pausas para observar su reacción. Si el gato se acerca nuevamente, frota su cara contra la mano o busca mantener el contacto, puede ser una señal de que disfruta de ese intercambio.
Cómo acariciar correctamente a un gato
Para que el contacto físico sea una experiencia agradable, los especialistas recomiendan:
- comenzar por la cabeza y las mejillas, donde suelen preferir las caricias;
- seguir la dirección del pelo con movimientos suaves;
- evitar tocar la panza, las patas y la base de la cola si el animal muestra rechazo;
- hacer pausas para observar su comportamiento;
- respetar sus tiempos y permitir que se aleje cuando ya no quiera recibir contacto.
De esta manera, conocer las preferencias de cada felino permite mejorar la convivencia y construir una relación basada en la confianza, sin imponerle muestras de afecto que puedan resultarle incómodas.
Fuente: TN — Ver noticia original