Los nuggets de pollo son una opción práctica para resolver almuerzos, cenas o una comida rápida para los más chicos.
En lugar de comprar las versiones congeladas, existe una alternativa sencilla para prepararlos en casa con ingredientes fáciles de conseguir.
Además, al cocinarlos al horno, se puede reducir el uso de aceite sin renunciar a una cobertura dorada.
Paso a paso para hacer nuggets de pollo caseros
Ingredientes:
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500 gramos de pechuga de pollo sin piel, fresca y refrigerada.
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1 huevo para incorporar a la mezcla.
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2 cucharadas de avena fina o pan rallado.
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1 cucharadita de pimentón dulce.
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Ajo en polvo y pimienta a gusto.
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1 taza de pan rallado para el rebozado, que puede reemplazarse por avena triturada.
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1 huevo adicional para adherir la cobertura.
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1 cucharadita de aceite, opcional, para facilitar el dorado.
Los nuggets de pollo son ideales para resolver un almuerzo o cena de forma rápida. Los 500 gramos de pechuga que se utilizan para la receta rinden para varias unidades.
Paso a paso:
Procesar el pollo: cortá la pechuga fría en cubos y procesala durante unos segundos, hasta conseguir una textura picada. Es importante no licuarla por completo.
Condimentar la preparación: colocá el pollo en un recipiente y sumá un huevo, las dos cucharadas de avena o pan rallado, el pimentón y el ajo en polvo. Agregá pimienta a gusto y mezclá hasta integrar.
Dar forma a los nuggets: si la mezcla quedó demasiado blanda, dejala unos minutos en la heladera. Después, formá 16 porciones pequeñas con las manos limpias o con ayuda de una cuchara, procurando que tengan un tamaño similar.
Preparar el rebozado: batí el huevo adicional en un recipiente y colocá el pan rallado en otro. Pasá cada porción primero por el huevo y después por el rebozado, presionando suavemente para que se adhiera bien.
Cocinar en el horno: distribuí los nuggets en una placa apenas aceitada, sin encimarlos. Llevá a horno precalentado a 200 grados durante unos 15 a 20 minutos y dalos vuelta a mitad de la cocción para que se doren de ambos lados.
Comprobar que estén listos: antes de servir, verificá que el pollo esté completamente cocido en el centro. Si tenés un termómetro de cocina, la temperatura interna debe alcanzar los 74 grados.
Tips para que queden más ricos y crocantes
- Para conseguir una cobertura más dorada, es importante dejar espacio entre las piezas durante la cocción. Si los nuggets quedan demasiado juntos, el vapor puede dificultar que el rebozado se vuelva crocante.
- Otra posibilidad es reemplazar el pan rallado por panko o copos de maíz sin azúcar triturados, una alternativa útil para variar la textura.
- Los nuggets combinan bien con puré de papas, verduras al horno o ensaladas. Para acompañarlos, se pueden preparar salsas caseras con yogur natural, limón o mostaza.
Fuente: Crónica — Ver noticia original