Ocurrió en La Granja, en el departamento Colón. La víctima aseguró que el grosor de la campera que llevaba puesta evitó que las lesiones sean más graves. “Dice que a los putos hay que cagarlos matando y que tienen que desaparecer de La Granja”, afirmó el denunciante.
Fuente: Página/12 — Ver noticia original