¿Quién no guarda una postal con algún paisaje o edificio emblemático? Cada tanto, uno se las encuentra en algún libro empolvado, esperando a ser vista o descubierta. Incluso si viene de regalo en algún libro usado, recordándonos qué bellos lugares naturales tenemos. En 1865, Heinrich von Stephan, directivo del servicio postal alemán, innovó al mundo con ese nuevo sistema de correspondencia escrita. El viajero podía mostrar a los parientes dónde estaba y contarle en tres líneas cómo estaba..
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