Un equipo del Museo Paleontológico de San Pedro recuperó casi todo el brazo de una corzuela fósil, uno de los animales que vivieron en el norte de la provincia de Buenos Aires hace unos 30.000 años. Lo excepcional no es solo su antigüedad: los huesos aparecieron articulados, en la misma posición que tenían cuando el animal estaba vivo.
Para los investigadores, se trata de un caso sin antecedentes. Según explicaron desde el museo, encontrar las piezas tan completas y unidas entre sí “es un hecho inédito para el estudio paleontológico de estos animales, a nivel sudamericano”. Hasta ahora, los restos conocidos de estas corzuelas eran parciales: “Las piezas halladas siempre han sido fragmentos de huesos largos, dientes, astas o fragmentos craneanos”.
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Por qué el hallazgo es tan importante
Que un fósil se conserve articulado es poco frecuente y en este caso permite estudiar el miembro completo de un mismo ejemplar. El conjunto incluye el omóplato, el húmero, el cúbito, el radio y huesos del extremo de la pata, todos en muy buen estado.
Según el equipo del museo, eso abre una nueva línea de estudio: las piezas asociadas “permitirá conocer detalles de la locomoción y otras funciones de los miembros anteriores de un animal que vivió hace unos 30.000 años y que hoy ya se ha retirado de la región pampeana”.
Cómo encontraron el fósil
El descubrimiento fue en el yacimiento Bajo del Tala, a unos 10 kilómetros de la ciudad de San Pedro, dentro de un predio de la empresa arenera Spósito S.A. La zona es conocida por la cantidad de fósiles de animales del Pleistoceno, la primera época geológica del período Cuaternario, conocida popularmente como la Era de Hielo.
Los restos los encontraron José Luis Aguilar, Walter Parra y Alexis Celié, colaboradores del museo, durante una recorrida de rutina. Las lluvias habían erosionado un sector de las barrancas y dejado los huesos a la vista. “Nos sorprendió verlo con sus componentes articulados aflorando en un sector de barrancas, expuesto por el accionar de las lluvias”, contaron.
Cómo son las corzuelas
Las corzuelas, también llamadas guazunchos, son ciervos de tamaño chico y aspecto delicado, con pelaje que va del pardo al cobrizo según la especie. Solo los machos tienen cornamenta, que es simple, sin ramificaciones, y llega a unos 15 centímetros.
Los especialistas todavía trabajan para identificar con precisión a qué tipo de corzuela pertenecía. Las primeras investigaciones apuntan a que podría ser de los géneros Mazama o Subulo, que agrupan distintas especies de pequeños ciervos sudamericanos.
Aunque ya no viven en la región pampeana, todavía habitan una amplia zona del continente: desde el sur de México hasta el centro y el norte de la Argentina.