La Marina francesa interceptó y abordó este lunes el petrolero DF Peak, sospechoso de integrar la “flota fantasma” de Rusia y de operar bajo pabellón falso, a más de 450 millas náuticas (unos 833 kilómetros) al sur de la isla de Reunión, en el océano Índico. La operación, confirmada por el presidente Emmanuel Macron en un mensaje publicado en X, se enmarca en el esfuerzo europeo por frenar el comercio de crudo ruso que elude las sanciones occidentales impuestas tras la invasión de Ucrania. El DF Peak, un buque ya sancionado por Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea El DF Peak —anteriormente denominado Kaliningrad y registrado bajo bandera de Benín— fue detectado el 12 de octubre a las 04:29 GMT frente a las costas de Madagascar, con carga parcial y su último puerto registrado en Guanta, según datos de rastreo de LSEG. El buque, administrado por la firma con sede en Hong Kong Zheng Xin Marine, acumula sanciones de Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea (UE) desde 2024, y es al menos el quinto petrolero vinculado a Rusia capturado por Francia. Macron destacó el respaldo al derecho internacional marítimo “Francia está decidida a luchar contra la ‘flota fantasma’ en todo el mundo”, escribió Macron, quien también publicó imágenes de militares franceses descendiendo desde helicópteros para abordar la embarcación. “Esta acción, llevada a cabo de conformidad con el Derecho Internacional del Mar, demuestra la determinación de hacer respetar la legalidad y de luchar contra todo tipo de tráfico ilícito, dondequiera que se produzca”, agregó el mandatario. Por su parte, la ministra de Defensa, Catherine Vautrin, felicitó a las Fuerzas Armadas e informó que el buque fue escoltado hacia la jurisdicción del prefecto de Reunión para continuar las verificaciones. Moscú calificó el abordaje de “piratería” Por su parte, la embajada de Rusia en Francia, citada por la agencia estatal RIA Novosti, calificó la confiscación del DF Peak de “violación flagrante del derecho internacional” y la tildó de “piratería”. Moscú también señaló que París no notificó a las autoridades rusas sobre la detención del navío, y que la embajada procura determinar si algún ciudadano ruso forma parte de la tripulación. El incidente se produce en un contexto de tensión regulatoria. La flota fantasma rusa se compone en general de embarcaciones antiguas, sin certificación occidental ni seguros reconocidos, que operan bajo distintas banderas para ocultar su propiedad, carga y movimientos. Europa viene endureciendo el control sobre estos buques, llegando a abordarlos en altamar, mientras que Estados Unidos anunció el lunes una flexibilización temporal de las sanciones sobre la venta de diésel ruso, en respuesta al alza de precios derivada del conflicto en Medio Oriente.
Fuente: Infobae — Ver noticia original