Durante años, la lengua de suegra fue la reina indiscutida entre las plantas de interiores por su resistencia y su estética moderna. Sin embargo, en 2026, una nueva protagonista se adueñó de los ambientes: la calathea, una especie tropical que conquista a quienes buscan sumar un toque de naturaleza con un perfil más sofisticado y llamativo.
Esta especie se distingue por su follaje ornamental, con hojas que parecen verdaderas obras de arte. Según la variedad, pueden lucir líneas claras, manchas, bordes ondulados y combinaciones de verde, plateado, rosa y púrpura. El resultado es un efecto visual impactante, ideal para acompañar muebles de madera, macetas de cerámica y decoraciones minimalistas.
Por qué la calathea es la planta más elegante para decorar interiores
Originaria de las regiones tropicales de América Central y Sudamérica, la calathea se cultiva principalmente por la belleza de sus hojas. Existen distintas variedades, cada una con formas y colores únicos.
Entre las más populares se encuentran:
- Calathea orbifolia: hojas grandes y redondeadas, con franjas plateadas sobre fondo verde. Es una de las preferidas para livings y espacios amplios.
- Calathea makoyana: conocida como “planta pavo real”, tiene hojas ovaladas con dibujos verdes que recuerdan las plumas de esa ave y un reverso violáceo.
- Calathea ornata: se reconoce por sus hojas verde oscuro atravesadas por finas líneas rosadas o blancas, como si estuvieran pintadas a pincel.
- Calathea lancifolia: hojas largas y onduladas, con manchas verde oscuro sobre una base más clara y reverso púrpura.
Una curiosidad de la calathea es que algunas variedades mueven sus hojas durante el día: por la noche pueden plegarlas hacia arriba y, al recibir luz, volver a abrirse. Este fenómeno natural se llama nictinastia.
Los cuidados esenciales para mantener la calathea sana y vistosa
Aunque es muy decorativa, la calathea requiere más atención que la lengua de suegra. Para que crezca bien y conserve su follaje, hay que tener en cuenta algunos puntos:
- Luz indirecta: necesita ambientes luminosos, pero sin recibir rayos solares directos. Una ventana con cortina o cerca de una abertura es ideal.
- Humedad ambiental: como planta tropical, prefiere ambientes húmedos. Si el aire es seco, se puede usar un humidificador o agruparla con otras plantas.
- Riego moderado: el sustrato debe estar apenas húmedo, nunca encharcado. Conviene revisar la tierra antes de regar y espaciar los riegos en invierno.
- Buen drenaje: la maceta debe tener agujeros en la base para evitar acumulación de agua y proteger las raíces.
- Temperatura estable: necesita ambientes templados y debe mantenerse lejos de corrientes de aire frío, estufas y aires acondicionados.
- Limpieza de hojas: pasar un paño suave y húmedo ayuda a quitar el polvo y mantener el aspecto natural del follaje.
Fuente: TN — Ver noticia original