La miniserie del director chileno versiona a Mariana Enriquez y logra una atmósfera fantasmal palpable y brumosa, entre la violencia y la ternura.
Fuente: Página/12 — Ver noticia original
La miniserie del director chileno versiona a Mariana Enriquez y logra una atmósfera fantasmal palpable y brumosa, entre la violencia y la ternura.
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