Una grave denuncia sacude al Concejo Deliberante de San Isidro. Daniela, empleada de planta permanente del municipio, rompió el silencio en exclusiva con Crónica TV y relató haber sido víctima de acoso sexual y extorsión dentro de la estructura política del distrito que conduce el intendente Ramón Lanús.
En su testimonio, la mujer apuntó contra exautoridades y funcionarios del cuerpo legislativo, a quienes acusó de exigirle el envío de material íntimo y fotos bajo una presión psicológica constante.
Castigada por decir que no
Según su relato, cuando se negó a acceder a esas exigencias, las represalias no tardaron en llegar. Mencionó descuentos arbitrarios en sus haberes y un hostigamiento permanente en su puesto de trabajo, en una dependencia municipal donde, según su relato, nadie frenó la situación.
La denunciante contó además que, tras intentar ponerle un límite al acoso, padeció situaciones de encierro y persecución, e incluso amenazas dirigidas a su entorno familiar.
Las preguntas que debe responder la gestión Lanús
El caso deja en el centro de la escena a la administración de Lanús, que asumió en diciembre de 2023 tras ponerle fin a cuatro décadas de gobierno de Posse en el distrito, con la promesa de modernizar el municipio, y que suele mostrar como bandera sus avances en materia de transparencia.
La denuncia de Daniela abre interrogantes sobre los mecanismos de control y protección con los que cuenta el municipio frente a situaciones de violencia laboral y de género: quién autorizó los descuentos en su sueldo, por qué una trabajadora de planta permanente tuvo que llegar a los medios para hacerse escuchar y qué medidas tomará ahora la gestión frente a acusaciones de semejante gravedad.
Fuente: Crónica — Ver noticia original