La ciencia celebra el descubrimiento de un sarcófago romano en Rumania. Según comentó la arqueóloga Ana Hamat, se trata de un hallazgo excepcional, de esos que suceden rara vez. La pieza arqueológica en cuestión se encuentra intacta, por lo que el equipo podrá acceder a una gran cantidad de información a partir de la misma.
Desde National Geographic compartieron el suceso e informaron que si bien aún no se ha podido definir su fecha de origen, los expertos lo ubican entre los siglos II y III a.C. En su interior, se preservaron un pequeño ataúd de madera y un ajuar funerario con adornos de bronce, juguetes de arcilla y guirnaldas de flores. En consecuencia, se cree que habría pertenecido a un niño.
El hallazgo se produjo en una necrópolis cercana a una antigua vía romana que conectaba Tomis con Histria, junto al mar Negro. Al respecto, el arqueólogo Constantin Bajenaru expresó durante la conferencia de prensa organizada por el Museo Nacional de Historia y Arqueología (MINA) de Constanza: “El sarcófago se encontraba muy cerca de una antigua calzada. Y esta era una calzada extremadamente importante que conectaba Tomis con Histria. (…) El sarcófago está situado cerca de otras tumbas que excavamos frente al yacimiento, lo que confirma que estamos en un área que muy probablemente perteneció a una familia importante“.
Además de ser excepcionales sus condiciones de preservación, “el sarcófago es pequeño, lo que convierte este hallazgo en algo excepcional. Los sarcófagos pequeños utilizados para el entierro de niños son extremadamente raros, y nunca antes habíamos encontrado nada parecido aquí”, explica Bajenaru.
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A quién perteneció el sarcófago
En la línea de lo sostenido por Bajenaru, la arqueóloga Ana Hamat indicó que el sarcófago encontrado pertenecía a un niño. “Este pequeño niño de Tomis será cuidado con sumo cuidado y probablemente se exhibirá en el futuro, una vez que se hayan completado los análisis. Y sin duda ofrece una ventana a la vida de hace unos 1800 años, por así decirlo”, agregó la especialista.
Por último, para dar cuenta de lo excepcional del hallazgo, Hamat sintetizó: “Para que el público en general se haga una idea, uno se encuentra con algo similar al visitar las famosas ciudades italianas de Pompeya y Herculano. No tenemos la suerte de tener una ciudad intacta en Tomis, pero sí tenemos estas ventanas al pasado“.