En la previa al Consejo partidario del Partido Justicialista en La Plata, Axel Kicillof selló un pequeño armisticio con Máximo Kirchner pero además aprovechó para repetir su postura sobre eliminar el límite a las reelecciones indefinidas de intendentes, un tema crucial para la política bonaerense y que está trabado en la Legislatura.
Hay 82 intendentes, 54 de ellos peronistas, que no pueden ir por un nuevo mandato el año que viene. Presionan para modificar la ley, pero esa discusión está trabada con La Cámpora, que reclama promesas incumplidas y quiere sumar a la negociación todo el paquete electoral: posible desdoblamiento, sistema electoral y las reelecciones.
Esa disputa interna se agiganta porque el Frente Renovador de Sergio Massa -autor del límite a las reelecciones- mantiene su postura y la volvió a ratificar esta semana. Mario Secco, intendente de Ensenada y aliado a Kicillof, tildó de “mamarracho” a Massa por oponerse a modificar la ley.
Varios dirigentes massistas salieron al cruce y el Frente Renovador sacó un comunicado en el que sostiene el espíritu de la ley. La creciente tensión abre un interrogante sobre los legisladores de Massa, que han colaborado en el tratamiento de modificación con alguna ausencia. Con este nivel de virulencia podrían quedarse en el recinto y votar de forma negativa al cambio de la ley.
El mismo día del comunicado del Frente Renovador, Axel Kicillof fue consultado sobre la posible modificación: “Yo no tengo reelección, ni la estoy pidiendo. Pero a nivel local hay muchísimos países del mundo donde aun no teniendo reelecciones a nivel, provincias o estados o gobernadores o a nivel nacional, la conservan a nivel local“.
Ratificamos nuestra postura histórica contra las reelecciones indefinidas en la provincia de Buenos Aires. A diez años de la sanción de la Ley 14.836, afirmamos la importancia de sostener los límites a los mandatos, promover la renovación política y garantizar la alternancia como… pic.twitter.com/Ra8w87BanU
— Frente Renovador (@FrenteRenovador) November 4, 2026
“El dirigente local es un dirigente cercano, porque su mandato tiene que ver con cosas que se pueden constatar fácilmente y porque además es un nivel de representación muy directo“, señaló el gobernador.
A su vez, agregó: “Hoy todo el mundo habla de la crisis democrática, de los problemas, que la gente no quiere ir a votar, que no tiene quién la represente. Nosotros tenemos en la provincia de Buenos Aires 135 dirigentes que se formaron, que se prepararon, que son intendentes que llevan adelante su gestión”.
Y relativizó el poder de los intendentes, al destacar que muchos han perdido: “Hay muchísimos casos de intendentes que habían estado un periodo, dos periodos, lo que sea, y no los votaron de nuevo y perdieron. Y perdieron porque la gente va y le reclama, le toca el timbre, va, sabe dónde está, dónde está el palacio municipal“.
En una rueda de prensa improvisada y acompañado por el intendente de La Plata, Julio Alak, que asentía con la cabeza, Kicillof destacó: “Son problemas muy concretos que tienen que ver con la vida cotidiana. Entonces, nosotros hemos planteado nuestra posición al respecto”.
Y concluyó: “Obviamente, es un tema que, que necesita determinadas mayorías legislativas o necesita algún procedimiento. Entonces, de eso estamos hablando de cara a las elecciones del año que viene“.
El tema se puede tratar este año o en las primeras sesiones del año que viene, pero llena de incertidumbre a los intendentes, que por las dudas empiezan a pensar en sus sucesiones.
Fuente: Clarín — Ver noticia original