El creador de contenido Diego Revuelta viajó a la zona de Guadix, en Granada, España, para mostrar una comunidad que vive en cuevas, y encontró a Torcuato, un fotógrafo que pagó 15 mil euros por una de esas casas en 2023 y sigue allí desde entonces.
A pesar de que tomó el enorme desafío de refaccionar la cueva él mismo para convertirla en su hogar, el protagonista de esta historia explica que actualmente esas casas valen 300 mil euros, y que, por la revalorización de la zona, la gente las busca como un tesoro.
El contraste entre esos veinte años es notable, ya que en la época en la que Torcuato adquirió la cueva, estas viviendas eran consideradas de clase baja, mientras que ahora se encuentran en el mercado a precios altísimos e incluso se ofrecen en paquetes turísticos para estancias de lujo de un fin de semana.
Las particularidades de vivir en una cueva
Actualmente en esa región de Guadix viven alrededor de tres mil personas en las cuevas, lo que el fotógrafo asegura que es una práctica cotidiana para la comunidad. Sin embargo, también cuenta que, en la década del 70, muchas familias las abandonaban para buscar una vivienda convencional.
En el video del creador de contenido Diego Revuelta se observan diferentes casas en las cuevas, desde las más sencillas hasta las que tienen todo tipo de lujos, pero todas mantienen una característica similar: la estructura está excavada directamente desde la montaña.
Esta particularidad arquitectónica brinda algunos beneficios para vivir, como el aislamiento acústico. Torcuato explica que en algunas zonas de la casa puede llegar a haber entre 15 y 20 metros de montaña por encima, por lo que no se escucha ningún ruido externo, lo que permite un descanso total.
Otra gran ventaja del aislamiento natural que proporciona la montaña es la nula necesidad de calefacción o refrigeración. Las casas en las cuevas no necesitan de estufas o aire acondicionado, porque la temperatura se mantiene constante durante toda la temporada.
Por el lado negativo, para una persona que no experimentó nunca este tipo de vida, la ausencia de ventanas puede ser un problema, por la falta de luz y ventilación natural en ciertas zonas del hogar. Vivir en una cueva no es apto para claustrofóbicos, teniendo en cuenta las circunstancias.
La familia china que vive hace un siglo en una cueva
La youtuber Qingyunji, que investiga particularidades arquitectónicas y las muestra en su canal, descubrió en la provincia china de Hubei, una casa que se encuentra bajo un acantilado de las montañas de Lichuan, en el medio del bosque, y no se puede ver desde la carretera que está a 300 metros.
En esa casa, con una estructura sólida levantada con piedra, adobe y madera, y su forma adaptada al acantilado, vive Yang, que cuenta que su familia utilizó ese hogar por más de un siglo. Tras la muerte de sus padres, sus hermanos se fueron a los pueblos cercanos, pero él se quedó en el paraíso escondido.
La forma del acantilado protege a Yang de las fuertes lluvias y crea un microclima para que se mantenga una temperatura estable durante todo el año. Además, dentro de la montaña hay pozos con agua cristalina y por el ángulo de la casa, ingresa luz natural en buena parte del día.
Con respecto a la tecnología, recibe electricidad de un poste de luz cercano en la carretera, y caliente el agua y la comida con leña. También tiene un huerto donde crecen plantas medicinales que vende en el pueblo, y antiguamente criaba animales dentro del hogar, pero al quedar solo le resultó imposible continuar con esta actividad.
Fuente: TN — Ver noticia original