En la costa de Florida, un grupo de pescadores y voluntarios tomó una curiosa decisión: hundir neumáticos para crear refugios para los peces. Sin embargo, el proyecto no salió como se esperaba y generó un problema mucho mayor.
La iniciativa comenzó en 1972 y, durante los años siguientes, se estima que arrojaron entre 1 y 2 millones de cubiertas al océano, cerca de Fort Lauderdale. Lejos de cumplir su objetivo, muchas se desprendieron de las estructuras originales, se dispersaron por el fondo marino y dañaron los arrecifes naturales.
Cómo surgió el proyecto de construir un arrecife con neumáticos
La organización Broward Artificial Reef Inc. impulsó la iniciativa para mejorar las condiciones para la pesca y, al mismo tiempo, darle una segunda vida a los neumáticos que habían sido desechados.
El 22 de abril de 1972, más de 150 embarcaciones participaron en la primera gran jornada del proyecto, en la que arrojaron una gran cantidad de neumáticos al océano. Sin embargo, la colocación de las cubiertas continuó durante los años siguientes.
Para hundirlos, los neumáticos eran transportados en barcos y barcazas hasta una zona situada a unos 20 metros de profundidad. Muchos eran agrupados con tiras plásticas y piezas metálicas para que se mantuvieran en su lugar debajo del agua.
Este proyecto buscaba crear una superficie para favorecer el crecimiento de organismos marinos y ofrecer refugios para distintas especies de peces. Sin embargo, las estructuras no soportaron las condiciones del océano.
Con el paso del tiempo, las uniones se deterioraron y las tormentas arrastraron las cubiertas. Por esta razón, en vez de quedarse quietas, se desplazaron, golpearon los corales cercanos y los dañaron.
Cuántos neumáticos retiraron y cómo continúa la limpieza
Décadas después, comenzaron las tareas de recuperación del entorno. Tras un estudio realizado en 2006, fue posible evaluar cómo retirar las cubiertas y, desde 2007, se realizaron distintos operativos con buzos militares para recuperarlas.
La limpieza se intensificó a partir de 2015. De acuerdo con el Departamento de Protección Ambiental de Florida, hasta el 31 de diciembre de 2025 se habían retirado 535.676 neumáticos del área monitoreada.
Para retirarlos, los buzos deben reunir las cubiertas bajo el agua y las embarcaciones las levantan para luego trasladarlas a tierra. Si hay corales adheridos, primero se evalúa cómo reubicarlos antes de extraer los neumáticos.
Según relevamientos realizados en 2019 y 2024, se estimó que quedaban unos 521.000 neumáticos visibles en las zonas estudiadas, aunque eso no contempla los enterrados ni los que están fuera de estas áreas.
Retirar las cubiertas visibles y restaurar los arrecifes afectados, según el estado de Florida, podría costar unos 137 millones de dólares. En septiembre de 2025, se firmó un nuevo contrato de extracción con vigencia hasta 2032.
Fuente: TN — Ver noticia original