Los balances que se realizan puertas adentro del Gobierno parecen repetirse semana a semana. El panorama económico muestra sus claroscuros, hay una oposición que dice tener predisposición a colaborar a cambio de ciertas concesiones y el oficialismo continúa sin la aprobación de los proyectos más importantes para el corto plazo, mientras las internas dificultan la articulación y mellan la confianza.
Se asemeja a lo que Adolfo Bioy Casares escribió en La invención de Morel, donde los personajes repiten eternamente las mismas escenas, grabadas por una máquina. A diferencia de esa novela, la dinámica de la administración libertaria no se da por una decisión deliberada, sino por omisión. Javier Milei opta por que los diferentes sectores de su gobierno compitan internamente porque considera que esa dinámica los incentiva a mejorar, tal como lo interpreta en la economía. Esa cuestión cíclica se evidenció en las discusiones internas vinculadas a la Reforma Política.
Por un momento, algo cambió. El lunes, en reunión de Gabinete, el Presidente rompió con ese debate interno de la Mesa Política. Según relataron dos de los participantes a Infobae, hacia la mitad del encuentro, miró a Diego Santilli y le encomendó que se aceleraran las negociaciones para poder sacarla cuanto antes. También le pidió que se apuraran en sacar la adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) y el proyecto de Defensa de Soberanía Nacional.

Será por ese motivo que algunos de los integrantes de la Mesa Política vieron mayor celeridad por parte de alfiles del karinismo a lo largo de esta semana. “Vamos a avanzar con ese tema”, confirmó una fuente inobjetable. ¿Cómo se procederá y qué se relegará a cambio? Todavía es una incógnita.
No fue menor que Karina Milei viajara esta semana a una Ronda de Negocios por el RIGI en Rosario, a la cual asistieron 12 gobernadores. Hubo particular sintonía con el santafesino Maximiliano Pullaro, quien ya es contabilizado como uno de los aliados a los que no se les competirá con intensidad el año próximo. Este domingo también se mostrará con Jorge Macri.
Los operadores del Gobierno que no han querido acelerar los acuerdos alegan que el PRO y la UCR deben resolver sus frentes internos. Al mismo tiempo, existe una desconfianza mutua entre los armadores de La Libertad Avanza y los gobernadores que quieren acordar.
“¿A mí quién me asegura que si no les competimos en las provincias y no mejora nuestra imagen nacional, el día de mañana no nos pongan una lista? No hay ningún instrumento jurídico para acordar las condiciones de las elecciones. Es un acuerdo de palabra, por eso se precisa que al momento de pactar haya confianza”, dice una de las partes libertarias que está en las negociaciones.
Santilli conversó con los gobernadores para que existieran colectoras, a las que llama “Sistema de Adhesiones”. Aún no hay un consenso unánime sobre la cuestión, pero serviría como una garantía para que los gobernadores no dependan enteramente de la lapicera de Karina y los Menem. Con el apuro presidencial, ya no se habla de que las negociaciones por la reforma política puedan extenderse hasta febrero del año próximo. “Se va a conversar palmo a palmo con el Presupuesto, así que hay un plazo hasta diciembre”, convalidan.
El apuro de Milei por una sanción de esa reforma tiene dos motivos centrales: demorar el comienzo de la temporada de elecciones, la cual suele venir con mayor volatilidad económica, y mostrarle al mercado la consolidación de un bloque de gobernadores aliados dispuestos a sostener el proyecto oficialista.
Resulta poco probable que esa decisión elimine las dudas de los inversores, aunque pretenden que sirva para mitigar parte de la incertidumbre. El Riesgo País cerró cerca de los 800 puntos básicos hacia el final de octubre, más de un 30% por encima del nivel que tenía el mes pasado. Un estratega del Gobierno confiesa que la penetración de la narrativa libertaria se encuentra “desgastada”.
Eso impacta en las provincias. Una figura del oficialismo que se autopostula para gobernador de una provincia del norte confiesa puertas adentro que las cifras que le llegaron en las últimas semanas han sufrido un deterioro notorio. Si pensaba armar un frente más purista, ahora lo piensa dos veces.
Hoy en día hay cinco provincias en las que podría existir alguna posibilidad de ganar si la oferta electoral y el viento económico las favorecen: Córdoba, La Pampa, Mendoza, Tierra del Fuego y Río Negro. En esta última aspira a competir el senador libertario Enzo Fullone, el estratega político del oficialismo para las elecciones que se desarrollarán este domingo en Bariloche. Si consigue un buen resultado, será investido como el precandidato.
En el plano económico, el Gobierno festejó que la morosidad de las familias bajó por segundo mes consecutivo. La consultora 1816 calculó que pasó de 12,8% en agosto a 12,2% en septiembre. Colaboradores de Luis Caputo afirman que esa variación se explica por “el proceso de desinflación, el crecimiento del salario real y el trabajo del Banco Nación para liderar una política de refinanciación”. La dinámica de la inflación podría ser alcista en el último trimestre por la estacionalidad de las fiestas. “Depende de la carne, por ahora no viene subiendo como siempre”, marcan.
La contracara de esos desempeños fue el incremento del Riesgo País, al que condicionan tanto factores locales como exteriores. En el Ministerio de Economía creen que no tendrán un panorama internacional favorable por estos meses porque no prevén un alivio de la conflictividad internacional ni una baja del precio del petróleo Brent. Si esos niveles descienden, avisan que buscarán “bajar la nafta, la luz y el gas”.
La preocupación es mayor cuando miran el complejo escenario con las tasas internacionales. Al observar el caso estadounidense, afirman que la economía norteamericana tiene problemas en su política fiscal y en su nivel de deuda. Aun así, hay algunos que tratan de ser optimistas respecto a las elecciones de medio término del próximo martes: “No me aventuraría a creer que Trump pierde el martes con el nivel de crecimiento que tiene”.
Un sector del Gobierno que mira con particular atención ese acontecimiento es el de Santiago Caputo. “No creemos que vaya a tener ningún efecto, para ser honestos”, afirman, alegando que el resultado de Brasil podría haber tenido mayor incidencia en la inestabilidad local. Al respecto de ese punto, en Itamaraty afirman que Lula no romperá con Argentina, sino que va a “invisibilizar” a Milei. “No lo va a mencionar, lo considera de un estamento inferior”, agregan, aunque están preocupados por otras maniobras que pueda realizar el libertario: “En el corto plazo no va a pasar nada. Los contratos existen y no se van a alterar. Mi preocupación es por el largo plazo. Las relaciones están comprometidas”.

Volviendo a las elecciones estadounidenses, otra fuente de la Casa Rosada opina: “No afecta mucho el tema de perder el Senado, porque por el filibuster cualquier ley necesita de 60 votos en vez de 51. Mientras un partido u otro no tenga 60 senadores, tener mayoría simple no te cambia mucho. Obama gobernó con el Senado en contra durante sus últimos dos años y fue la época en la que más cambios hizo”.
Varios integrantes de esa ala del Gobierno viajarán a Washington por estas horas. También lo harán el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el subsecretario de Gestión Institucional y armador nacional de LLA, Eduardo “Lule” Menem.
Es por ese motivo que no habrá reunión de Mesa Política este martes. Será la segunda semana consecutiva en la que no se realizará este tipo de encuentros. Coincidencia o no, esta circunstancia se produce en el momento más intenso de las internas entre varios de estos funcionarios.
Una de las novedades de las últimas semanas es que hay malestar en casi todos los sectores de esa mesa por los desmarques de Patricia Bullrich y sus coqueteos con la idea de aspirar a competir en las presidenciales el año próximo. Los hermanos Milei tienen decidido no pedirle que se vaya del espacio y tampoco pedirle que deje de ser la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, pero el vínculo podría tensionarse más en las próximas semanas.
Bullrich está en desacuerdo con decenas de pliegos de jueces y fiscales que son enviados desde el Poder Ejecutivo hacia la Comisión de Acuerdos del Senado, el ámbito donde se aprueban y se despachan hacia las sesiones. Su entorno no apunta tanto al ministro Juan Bautista Mahiques sino a los nombres que emanan del menemismo. En esa sintonía están algunos de los senadores aliados que el oficialismo necesita para la reforma política.

¿Será verdad que la exministra de Seguridad está conversando con varios de ellos sobre asuntos vinculados al Consejo de la Magistratura, que debe renovar representantes en las próximas semanas? Hay quienes dicen que varios oficialistas “se van a llevar una sorpresa”.
En la reunión de bloque previa a la sesión del último jueves, Bullrich tuvo una corta discusión con la senadora nacional Nadia Márquez, la lugarteniente de Karina en el Senado, que le reclamó cambios en la forma de organizar la dinámica del bloque.
El vínculo entre ambas está roto. Bullrich fue quien puso un primer freno a las intenciones de la Casa Rosada de poner a la neuquina al frente de la Comisión de Acuerdos luego del fallecimiento del senador Juan Carlos Pagotto. “No podemos despreciar a los aliados poniendo a alguien que la oposición no quiere”, justifican.
Esa discusión promete destrabarse en los próximos días. Es altamente probable que la Casa Rosada proponga a Enzo Fullone —de confianza de los Menem— y que Márquez vaya como representante del oficialismo al Consejo de la Magistratura.

El bloque del Justicialismo sumó una banca más en los últimos días y pasó a ser la primera minoría de la Cámara con 22 integrantes. Eso se hizo con el objetivo de reclamar dos representantes en el Consejo y dejar a La Libertad Avanza con un solo asiento por el Senado. La novedad es que, llegado el momento, el oficialismo presentará dos nombres y no uno, amparado en el antecedente de Martín Doñate. “Se va a judicializar”, confirma una fuente inobjetable.
Ese segundo puesto todavía no está definido. Hay personajes no menores del oficialismo a quienes les gustaría que sea el salteño Gonzalo Guzmán Coraita, pero sería toda una declaración política que no se elija al cordobés Luis Juez, que ya forma parte de ese órgano.
Son asuntos que se deliberarán en las próximas semanas. Lo cierto es que en el bullrichismo no convalidan varios de los nombres judiciales que están en esa comisión. Tanto los Milei como los demás integrantes de la Mesa Política están evaluando cómo se desarrollan los tiempos de las reformas en esa Cámara, aunque siguen afirmando que no está prevista ninguna remoción. De todas maneras, si así fuera, quienes han visitado recientemente a la dirigente libertaria opinan que no les preocupa: “No pasa nada, no van a poder pasar ni una sola ley más hasta diciembre del 2027”.
Fuente: Infobae — Ver noticia original