El comportamiento del rÃo Paraná podrÃa experimentar modificaciones durante los próximos meses como consecuencia de las condiciones meteorológicas previstas para gran parte de la Cuenca del Plata.En este contexto, especialistas comenzaron a seguir con atención la evolución de El Niño ante la posibilidad de que las lluvias más abundantes generen mayores aportes de agua al caudal habitual durante la primavera.
 El rÃo Paraná podrÃa registrar un aumento progresivo de su caudal durante los próximos meses. El rÃo Paraná podrÃa aumentar su caudal desde octubreUn informe elaborado por equipos de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidade Federal de Santa Maria, de Brasil, analizó la evolución de El Niño y sus posibles consecuencias meteorológicas e hidrológicas para el Chaco y el Nordeste argentino.Según este análisis, publicado el pasado 12 de septiembre, el fenómeno volvió a fortalecerse hacia finales de agosto y existe una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte hacia fines de este año y comienzos de 2027.
Las perspectivas coinciden con el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo indicó en septiembre que las condiciones corresponden actualmente a una fase cálida del ENOS y estimó una probabilidad del 100% de que El Niño continúe durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, con intensidad fuerte o muy fuerte. Las abundantes precipitaciones previstas podrÃan generar mayores aportes de agua a la cuenca del Paraná.En este contexto, las mayores precipitaciones previstas sobre las cuencas que alimentan al Paraná podrÃan traducirse en un incremento progresivo de los aportes desde octubre, con una mayor respuesta hidrológica durante noviembre y diciembre. Sin embargo, los especialistas remarcaron que todavÃa no es posible establecer qué altura alcanzará el Paraná ni determinar la magnitud de una eventual crecida. La evolución dependerá de la cantidad y distribución de las lluvias, además de las condiciones previas de los suelos y los aportes provenientes de los distintos sectores de la cuenca. Por el momento, el escenario dista de representar una situación generalizada de emergencia. El reporte diario del Instituto Nacional del Agua (INA) del 21 de septiembre ubicaba estaciones como Corrientes, Barranqueras, Goya, Reconquista, La Paz, Paraná, Santa Fe y Rosario dentro del rango de aguas medias. Una eventual crecida podrÃa afectar especialmente a las zonas ribereñas y obligarÃa a seguir de cerca la evolución del nivel del agua.Â
Por este motivo, los especialistas plantean la necesidad de mantener el monitoreo y fortalecer las medidas preventivas sin generar alarma, especialmente de cara a los meses en los que El Niño podrÃa mostrar sus efectos con mayor intensidad. Más allá de las proyecciones, cualquier variación significativa del Paraná adquiere especial relevancia por el impacto que puede tener sobre las localidades ribereñas, la navegación y las actividades productivas. Por eso, lo que ocurra durante la primavera será clave para determinar si el aumento esperado se mantiene dentro de los valores habituales o deriva en un escenario de mayor magnitud.Â
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