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“El Niño” en Buenos Aires: Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET, marcó qué zonas podrían ser las más afectadas

En diálogo con Crónica, la especialista en clima analizó el impacto del fenómeno climático en la provincia y explicó qué factores podrían agravar sus consecuencias durante los próximos meses.
"El Niño" en Buenos Aires: Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET, marcó qué zonas podrían ser las más afectadas

El avance de “El Niño” mantiene en alerta a la Argentina y, según los pronósticos, sus efectos también se harán sentir en Buenos Aires.

En diálogo exclusivo con Crónica, la especialista en clima e investigadora del CONICET Matilde Rusticucci explicó cuáles serían las zonas más afectadas por el fenómeno.

Al ser consultada sobre los puntos más expuestos del conurbano bonaerense, la experta señaló: “Quilmes, esa zona del sur, y Tigre, en el norte del Gran Buenos Aires”.

El impacto en estas localidades está relacionado, principalmente, con su ubicación geográfica y la influencia de la sudestada.

Tanto Tigre, en la zona norte, como Quilmes, en el sur, tienen extensas costas sobre el Río de la Plata o sus afluentes.

Cuando se da una sudestada, los vientos empujan el agua hacia la costa y dificultan el drenaje de ríos y arroyos, lo que puede provocar crecidas.

Este escenario podría agravarse si se registran precipitaciones abundantes, una posibilidad asociada a los efectos de “El Niño”.

Matilde Rusticucci, licenciada en Ciencias Meteorológicas y doctora en Ciencias de la Atmósfera, investigadora del CONICET (Imagen: TEDx Talks).

Por otra parte, durante la misma charla con este medio, Rusticucci aclaró que la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores no registran actualmente un exceso de precipitaciones.

“Parece que llueve un montón, pero si miramos el total de caída, no es mucha cantidad”, explicó la especialista.

Según detalló, la presencia persistente de lloviznas, nubes bajas y cielos cubiertos puede generar la sensación de que llueve mucho, aunque la cantidad de agua acumulada no sea tan elevada.

No obstante, la especialista señaló que el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires sí registra un exceso de precipitaciones.

¿Puede repetirse un escenario como el de 2015 en la provincia de Buenos Aires?

Ante la consulta sobre la posibilidad de que se produzcan inundaciones similares a las de 2015, Rusticucci explicó que el escenario podría repetirse, ya que ese episodio también estuvo asociado a “el último Niño fuerte”.

Entre el 6 y el 12 de agosto de 2015, un frente de tormenta que permaneció estacionado provocó lluvias acumuladas de entre 300 y 400 milímetros en el norte, centro y este bonaerense.

Las crecidas de los ríos y los anegamientos golpearon con fuerza a distintas localidades de la provincia. Entre las zonas más perjudicadas se encontraron:

  • Cuenca del río Luján: el río alcanzó niveles récord y dejó barrios enteros bajo el agua.
  • Norte bonaerense: San Antonio de Areco, Salto, Mercedes, Arrecifes, Pergamino y Chacabuco sufrieron graves anegamientos por el desborde de cursos de agua.
  • Cuenca del río Salado: semanas después, la crecida afectó campos y zonas rurales de General Paz, Pila, Dolores, Castelli y Chascomús.

Aquel episodio ocurrió durante una fase intensa de “El Niño”, que favoreció un aumento de las precipitaciones en la cuenca del Plata.

Que el fenómeno vuelva a desarrollarse, cabe remarcar, no significa que necesariamente se repitan las mismas condiciones ni que se produzca un temporal de igual magnitud.

¿De dónde viene el nombre de “El Niño”?

El nombre de este fenómeno climático tiene su origen en las observaciones de los pescadores del norte de Perú.

Estos, hace más de un siglo, notaron un cambio en las condiciones del mar durante una época particular del año.

“El Niño” agrava las inundaciones en el Litoral argentino (Archivo).

La temperatura del agua, habitualmente fría por la influencia de la corriente de Humboldt, empezaba a subir y provocaba que algunas especies de peces se alejaran de la costa.

Como este calentamiento solía intensificarse cerca de Navidad, los pescadores lo asociaron con el Niño Jesús y empezaron a llamarlo “El Niño”.

¿Cuánto tiempo puede durar el fenómeno de “El Niño”?

Aunque sus efectos pueden sentirse durante varios meses, “El Niño” no permanece activo de manera indefinida.

Es una fase del ciclo climático conocido como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), que alterna períodos cálidos, neutros y fríos.

En general, su evolución sigue un patrón:

  • Desarrollo: comienza a consolidarse durante el invierno o la primavera del hemisferio sur.
  • Mayor intensidad: suele alcanzar su punto máximo durante el verano austral, entre diciembre y febrero.
  • Debilitamiento: pierde fuerza progresivamente durante el otoño y puede dar paso a una fase neutra o a La Niña.
  • Duración excepcional: si bien muchos episodios se extienden entre 9 y 12 meses, algunos pueden prolongarse durante 18 meses o incluso dos años.

En este caso, la especialista Matilde Rusticucci anticipó que El Niño “tiene su máximo en diciembre-enero”. Después, su intensidad comenzaría a disminuir progresivamente.

La experta aclaró que, aunque pierda fuerza, “El Niño va a seguir estando hasta por lo menos marzo, abril”.

Fuente: Crónica — Ver noticia original