Bulgaria afirmó que Rusia probablemente fue responsable de los ataques con drones contra cuatro buques en el mar Negro, dos de los cuales se hundieron durante la última semana, aunque el Gobierno que no pudo confirmar la participación de Moscú. Los ataques alcanzaron embarcaciones comerciales en la zona económica exclusiva búlgara y en aguas cercanas. El martes, dos naves se hundieron después de los impactos, mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de 11 tripulantes desaparecidos. Otros cinco marineros fueron rescatados tras los ataques. Uno de los barcos afectados navegaba con bandera de Guinea-Bisáu. El otro era el Chelsea-3, una embarcación de propiedad ucraniana, registrada en Odesa y con bandera de Malta, país integrante de la Unión Europea. El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, declaró ante el Parlamento que los hechos apuntaron hacia Rusia, aunque remarcó que las autoridades no cuentan con pruebas que permitieran atribuir formalmente los ataques. “No hay lógica en que Ucrania ataque a sus propios barcos y tripulaciones, dado que el resultado de todos estos ataques favorece a Rusia y, de hecho, la lógica apunta en esa dirección. El problema es que no podemos probarlo”, sostuvo. Además, convocó el martes a la embajadora rusa en Sofía para pedir explicaciones sobre los incidentes. La representante diplomática respondió que no recibió información del Ministerio de Defensa ruso sobre los ataques, pero tampoco descartó que “estos ataques representen una provocación de un tercero”. Por otro lado, el Gobierno búlgaro solicitó asistencia internacional para la investigación de los ataques contra las embarcaciones comerciales. También pidió respaldo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para reforzar los sistemas de vigilancia y control marítimo, además de ampliar las capacidades de respuesta ante ataques con drones. La presidenta Iliana Yotova reclamó el cese inmediato de las hostilidades en el mar Negro y pidió establecer una moratoria para los ataques con drones contra infraestructura comercial y civil. La mandataria formuló ese pedido después de los últimos incidentes registrados contra los barcos. “Los ataques sin precedentes demuestran que la guerra llegó al mar Negro y que el conflicto se está intensificando”, afirmó Yotova durante una entrevista televisiva el martes. Además, señaló que Bulgaria coordinó medidas con Rumania y Turquía ante el aumento de los riesgos en la cuenca del mar Negro. “El objetivo es una moratoria sobre el uso de drones sobre el mar Negro contra infraestructura comercial y civil y detener las hostilidades sobre el mar”, añadió. En otro hecho investigado por las autoridades, Radev confirmó un ataque contra antenas de Starlink cerca de Sofía. El funcionario evitó dar detalles porque la investigación continuó abierta y aseguró que los organismos involucrados trabajaron de forma conjunta para esclarecer lo ocurrido. El episodio salió a la luz después de que legisladores opositores difundieran en redes sociales que dos hombres encapuchados prendieron fuego a 11 de las 17 antenas utilizadas para conectarse al sistema satelital de SpaceX en un lugar situado en el área de la capital búlgara. (Con información de AP)
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