Getty Images, una de las mayores empresas de fotografías y videos de archivo del mundo, anunció que se acogerá al Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos. La compañía, reconocida por las marcas de agua que aparecen en sus imágenes, busca reorganizar sus finanzas en un contexto de cambios profundos en la industria, impulsados en parte por el avance de la inteligencia artificial (IA) generativa.
El anuncio llegó el 12 de octubre de 2026, después de más de 30 años de actividad. La familia Getty y el fondo Koch Equity Development se comprometieron a aportar fondos para sostener las operaciones. La empresa también dejó de cotizar en bolsa y confirmó que, como parte del proceso, sus acciones actuales serán canceladas. Según el comunicado, no habrá despidos.
La crisis de Getty Images y el impacto de la IA
La situación financiera de Getty Images se deterioró en los últimos años. En enero de 2025, los reguladores británicos bloquearon la fusión con Shutterstock, una operación valuada en 3.700 millones de dólares. Tras la cancelación, Getty tuvo que reembolsar 628,4 millones de dólares en bonos, mientras que los litigios y otros compromisos afectaron su liquidez.
La evolución bursátil también refleja las dificultades de la compañía. Su capitalización pasó de unos 11.000 millones de dólares en 2022 a apenas 8 millones en 2026.
Aunque Getty no atribuyó directamente su situación a la inteligencia artificial, la tecnología modificó las reglas del mercado. Las herramientas generativas permiten crear imágenes a partir de instrucciones de texto y ofrecen una alternativa a la compra de fotografías de archivo.
La propia compañía incorporó funciones de IA para generar recursos visuales con contenido autorizado. Sin embargo, esta estrategia también plantea un desafío: si los usuarios pueden producir sus propias imágenes, disminuye la necesidad de recurrir a los catálogos tradicionales.
Getty también había adoptado una postura confrontativa frente a esta tecnología. En enero de 2023 demandó a Stability AI por el supuesto uso de sus materiales para entrenar modelos generativos, aunque la demanda no prosperó. Más adelante, avanzó en acuerdos con plataformas como Perplexity y OpenAI.
Magnific, el ejemplo de adaptación al cambio
El caso de Magnific, anteriormente conocida como Freepik, muestra otro camino frente a la expansión de la IA. Fundada en 2010 como un buscador de recursos gráficos, la empresa española decidió ampliar su negocio en lugar de limitarse a competir con los bancos de imágenes tradicionales.
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En 2024 compró la startup Magnific, especializada en herramientas de inteligencia artificial generativa, y en abril de 2026 adoptó ese nombre para toda la compañía.
Actualmente, su plataforma reúne herramientas de terceros como ChatGPT, Nano Banana, Seedream, Grok y Runway para crear imágenes, videos, contenidos 3D y convertir texto en voz.
La diferencia entre ambas estrategias deja una advertencia para las empresas tecnológicas: mantener un modelo de negocio tradicional puede resultar insuficiente cuando una nueva tecnología transforma las necesidades de los clientes.