El embajador argentino en España, Wenceslao Bunge Saravia, intervino formalmente ante las autoridades de la Universidad de Granada para exigir un acto de desagravio institucional en favor de Ariana Harwicz. La escritora argentina denunció haber sido desprogramada del Festival CULTUR-ALH debido a presiones por su origen judío y sus posiciones públicas respecto del conflicto en Medio Oriente.El reclamo diplomático y la libertad de expresiónA través de una carta remitida al rectorado de la casa de altos estudios, la representación diplomática advirtió que la exclusión de una autora por sus posturas constituye un antecedente de especial gravedad. Desde la sede gubernamental en Madrid remarcaron que en el ámbito académico y cultural deben primar la pluralidad de ideas y la libertad de expresión.Por su parte, Ariana Harwicz hizo pública su expulsión del evento literario mediante sus redes sociales, donde manifestó: “Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror. Será un festival sin disidencia”.Justificaciones organizativas y reacciones institucionalesLa dirección de la propuesta cultural justificó la decisión alegando presiones de colectivos universitarios y argumentando razones de seguridad para resguardar la integridad del encuentro. Sin embargo, la autora de obras emblemáticas como “Matate, amor” cuestionó la medida e ironizó sobre la falta de explicaciones claras ante este tipo de vetos.La controversia escaló rápidamente en el plano diplomático e institucional en la antesala de las actividades programadas en Granada. En las próximas horas se aguarda un pronunciamiento de las autoridades locales sobre la marginación de la autora del cronograma oficial.

Fuente: Crónica — Ver noticia original

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