“Queremos recuperar nuestra vida, la vida de mi hija y la vida familiar, la misma que teníamos antes de que nos enteráramos de todo esto”. Con esas palabras, Rodrigo y Noelia, los padres de la adolescente que sufrió bullying durante su viaje de egresados a Bariloche, resumieron el difícil momento que atraviesan desde junio, cuando descubrieron que sus compañeros habían difundido un video íntimo de su hija.
En una entrevista con La Mañana con Moria, la pareja contó cómo la situación afectó la salud emocional de la joven y alteró la dinámica familiar. Según relataron, el hostigamiento había comenzado meses antes del viaje de fin de curso y llegó a un punto extremo durante la estadía en la ciudad rionegrina, donde la adolescente sufrió agresiones físicas y verbales de parte de un grupo de compañeras.
“Como familia estamos muy dolidos, angustiados, preocupados. Primero por la salud de nuestra hija y también por cómo estamos llevando hace tiempo esto”, explicó Noelia. Además, contó que la adolescente recibe asistencia de psicólogos y psiquiatras desde hace meses y que ambos padres intentan acompañarla mientras contienen a sus otros dos hijos.
Según reconstruyó la familia, el 15 de abril la joven se olvidó el celular en una camioneta. Tres compañeros accedieron al dispositivo y grabaron un video con parte del contenido íntimo que tenía guardado. Después, el material comenzó a circular entre los estudiantes y terminó difundiéndose.
La adolescente se enteró de lo que había ocurrido recién el 2 de junio, cuando una amiga que estaba en Córdoba le avisó que había un video suyo circulando. Al día siguiente, sus padres hicieron la denuncia. “Ella ya no puede volver prácticamente a la escuela por toda la situación que vivió con su intimidad y por saber que todos los compañeros la habían visto”, contó Noelia.
Rodrigo recordó que, cuando se enteró de lo sucedido, sintió una mezcla de emociones. “La verdad que fue un shock muy fuerte. Quería salir a matar gente”, reconoció. Sin embargo, explicó que pudo hablar con su esposa, que es abogada, y que decidieron recurrir a la Justicia y a las autoridades escolares.
La familia contó que el colegio presentó una denuncia y pidió que tres estudiantes señalados por su participación en el episodio dejaran de asistir presencialmente. De acuerdo con el relato de los padres, desde la institución les solicitaron que tramitaran medidas perimetrales en la Justicia.
Las restricciones estuvieron vigentes durante aproximadamente un mes y medio. Sin embargo, la situación no se resolvió: la joven intentó retomar las clases, pero no pudo sostener la presencialidad y continuó con la modalidad virtual.
“Como siempre, la víctima es la que sigue siendo perjudicada y paga”, cuestionó Rodrigo al describir las consecuencias que tuvo el caso en la escolaridad de su hija.
El ataque durante el viaje de egresados a Bariloche
Después de lo ocurrido con el video, la familia también se preocupó por el viaje de fin de curso. Los padres aseguraron que habían propuesto que su hija viajara en otro contingente porque sentía pánico ante la posibilidad de compartir esos días con los compañeros involucrados en el episodio.
Las medidas perimetrales fueron levantadas tres días antes del viaje, según contaron. Rodrigo explicó que dos de los padres de los estudiantes habían solicitado que se dejaran sin efecto.
La adolescente finalmente viajó a Bariloche. Durante los primeros días, les decía a sus padres que la estaba pasando bien. Pero todo cambió durante la madrugada del domingo en que regresaba a Catamarca. “A las 5.59 de la mañana nos suena el teléfono con una videollamada. Ella gritaba: ‘¡Mamá, la pasé mal, me tiraron un vaso, me empujaron!’”, recordó Noelia.
Según el relato de la familia, el ataque fue cometido por un grupo de cinco chicas encabezado por la estudiante que después publicó un video en redes sociales en el que se jactaba de haber hostigado a una compañera. Los padres aclararon que no se trató de los mismos tres estudiantes involucrados en la difusión del video íntimo, sino de otro grupo de compañeras.
Noelia contó que una de las jóvenes le arrojó un vaso a su hija, mientras que otras dos la empujaron. Además, las cinco la insultaron y se burlaron de ella con referencias al contenido íntimo que se había difundido meses antes.
La situación fue tan grave que, según relató la madre, la adolescente tuvo una crisis emocional durante la cual se tiraba de los pelos y necesitaba que no la dejaran sola. También había médicos y una madre acompañante junto a ella. “Fueron nueve días de acoso y de maltrato. No fue solo esa noche”, remarcó Rodrigo al describir lo que, según la familia, padeció su hija durante el viaje.
La preocupación por la salud de la adolescente y el pedido de la familia
Los padres aseguraron que el episodio de Bariloche agravó una situación que ya venía afectando a su hija desde hacía meses. Actualmente, la joven necesita acompañamiento profesional y el apoyo constante de su familia.
“Nosotros queremos que pueda ser una niña feliz, que pueda ir a la escuela, que pueda tener amigos, que pueda salir a un boliche tranquila, sin que nadie la esté hostigando, que no la señalen”, expresó Rodrigo.
La pareja descartó cambiarla de colegio porque está a pocos meses de terminar el secundario. Sin embargo, manifestó su preocupación por las consecuencias que el caso pueda tener en su futuro académico y personal. “Es una etapa de la vida en la que debería buscar sus proyectos, su independencia, y pasó de esa etapa a prácticamente querer dormir con nosotros”, explicó el padre.
Fuente: TN — Ver noticia original