Hacer milanesas caseras sin descuidar el presupuesto familiar es posible gracias a una alternativa cada vez más elegida en la carnicería: la nalga de cerdo.
Este corte de carne magro y tierno cuesta en promedio $5.999 el kilo, pero si se aprovecha el 20% de descuento con Cuenta DNI de lunes a viernes, su precio final baja a $4.799 por kilo, lo que representa un ahorro directo de $1.200 por compra.
Procedente del muslo del animal, la nalga de cerdo se destaca por su textura firme, escasa grasa visible y su facilidad para cortar en fetas finas.
Además de su ventaja económica frente a opciones vacunas tradicionales como la cuadrada o la bola de lomo, aporta proteínas de alto valor biológico, zinc y vitaminas del grupo B.
Cómo cocinar la nalga de cerdo para que quede tierna y crujiente
Para lograr milanesas perfectas, se recomienda cortar la carne en lonjas delgadas y golpearlas suavemente sobre una tabla para uniformar el grosor.
La cuadrada está cara: el corte de carne que la reemplaza en las milanesas.
Luego, se pasan por huevo batido condimentado con ajo y perejil, y se empanan presionando firmemente con pan rallado.
La cocción puede realizarse tanto al horno a 200 grados con un hilo de aceite para una versión más liviana, como fritas en abundante aceite caliente hasta dorar.
De ambas maneras, el resultado es una milanesa jugosa por dentro y bien crocante por fuera.
Receta paso a paso de milanesas de nalga de cerdo
Ingredientes necesarios
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500 gramos de nalga de cerdo.
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2 huevos.
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1 diente de ajo picado y perejil fresco a gusto.
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200 gramos de pan rallado.
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Sal, pimienta y gotas de jugo de limón (opcional).
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Aceite en cantidad necesaria.
Preparación
Aplanar la carne: colocar las fetas sobre una tabla y afinar suavemente con un martillo de cocina.
Preparar la ligadura: batir los huevos en un recipiente junto con el ajo, el perejil, la sal, la pimienta y el toque de limón.
Rebozar: pasar cada lonja por el huevo batido y luego por el pan rallado, asegurando una cobertura pareja.
Cocinar: freír en aceite bien caliente o colocar en una placa aceitada y llevar a horno precalentado a 200 grados, dándolas vuelta a mitad de cocción.
Servir: retirar sobre papel absorbente y acompañar con puré de papas, ensalada o rodajas de limón.
Fuente: Crónica — Ver noticia original