La provincia de Buenos Aires esconde pueblos desconocidos que guardan historias únicas y se convierten en lugares tranquilos para visitar, lejos del ruido de la ciudad.
En el partido de San Cayetano, a unos 200 kilómetros de Mar del Plata, existe un paraje rural donde viven apenas dos personas.
El lugar guarda una antigua pulpería, una escuela rural, una sola calle y un nombre que esconde una curiosa leyenda.
Cómo se llama el pueblo fantasma y por qué tiene ese nombre
Se trata de Cristiano Muerto, un pequeño paraje del sudeste bonaerense ubicado sobre la Ruta Provincial 72, a unos 17 kilómetros de Orense.
Su nombre nace de una leyenda local que se remonta a la época de los pueblos originarios.
Según el relato popular, vecinos de la zona hallaron el cuerpo sin vida de un hombre blanco y alertaron al resto a los gritos.
“¡Hay un cristiano muerto!”
Con el tiempo, esa expresión habría bautizado al lugar. A sus habitantes, además, se los conoce como cristianomortinos.
Del tren al abandono, la historia del pueblo fantasma
El paraje creció alrededor de una estación de tren inaugurada en 1910, pero el servicio dejó de funcionar alrededor de 1960.
Sin el ferrocarril y con los cambios en la actividad rural, Cristiano Muerto perdió movimiento y se fue vaciando con el paso de las décadas.
Hoy sobreviven algunos rastros de aquella época, como los carteles que señalaban la antigua estación.
Cristiano Muerto está sobre la Ruta Provincial 72, a unos 17 kilómetros de Orense.
Cómo es vivir en un pueblo con dos habitantes
Cristiano Muerto tiene una sola calle, llamada Patri, donde vive una pareja que atiende el antiguo almacén de campo.
A pesar de su escasa población, el paraje conserva instalaciones que sorprenden a cualquier visitante:
- Escuela Primaria N.º 4 Ramón Santamarina
- Un jardín de infantes
- Una balanza pública para camiones de cosecha
- Una cabina de teléfono público que todavía funciona y es gratuita
Cómo llegar al pueblo fantasma desde Mar del Plata
Desde Mar del Plata, el viaje dura aproximadamente dos horas, según el recorrido elegido y el estado de los caminos.
La zona se destaca por sus caminos rurales, sus eucaliptos y los paisajes típicos del sudeste bonaerense.
Con su pasado ferroviario y su única calle, Cristiano Muerto aguarda a quienes buscan descubrir la vida rural bonaerense en estado puro.
Fuente: Crónica — Ver noticia original