Una nueva inundación repentina golpeó a Nepal y dejó al menos cinco personas desaparecidas, decenas de viviendas destruidas y varios puentes arrasados. El desastre ocurrió este domingo en el distrito de Gorkha, en el centro del país asiático, donde la crecida del río Budhi Gandaki obligó a evacuar distintas localidades ante el riesgo de nuevos desbordamientos. La emergencia se produjo apenas semanas después de las catastróficas inundaciones de agosto, que provocaron más de 1.400 muertes y dejaron miles de desaparecidos. Las autoridades desplegaron operativos de rescate por aire y tierra, mientras los habitantes de las zonas cercanas al río intentaban ponerse a salvo. Según los primeros informes oficiales, alrededor de 40 viviendas fueron arrasadas o sufrieron daños y varias estructuras quedaron destruidas por la fuerza del agua. Hasta el momento, no se confirmaron víctimas fatales por este nuevo episodio. El momento en que una crecida repentina arrasó viviendas y puentes El desbordamiento fue reportado por el Ejército de Nepal alrededor de las 5.55 de la madrugada, hora local, después de que una estación de monitoreo registrara una crecida de 8,4 metros. La corriente avanzó sobre poblaciones como Jagat Bagar, Salleri y Ghattekhola, en el municipio rural de Chumanubri, y arrastró viviendas, cobertizos y puentes. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron enormes cantidades de agua, barro y escombros desplazándose entre las montañas. Uno de los testimonios recogidos por la prensa local reflejó la desesperación de los habitantes. Un vecino identificado como Sherap relató que escuchó un fuerte estruendo durante la madrugada y que, al advertir el peligro, salió de su vivienda y corrió hacia una zona elevada junto con otros pobladores. La emergencia también afectó la infraestructura de transporte y las comunicaciones. Entre los daños reportados se encuentra un puente que conectaba los distritos de Gorkha y Dhading, además de instalaciones vinculadas con un proyecto hidroeléctrico. Desplegaron helicópteros para rescatar a los habitantes Frente al avance del agua, la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres ordenó evacuaciones preventivas y pidió a los residentes de las zonas ribereñas que se trasladaran a lugares seguros. El Ejército nepalí informó que logró rescatar a 49 personas mediante operativos terrestres y aéreos. Entre ellas había habitantes que habían quedado aislados por la destrucción de caminos y puentes. El primer ministro, Balendra Shah, confirmó el despliegue de helicópteros para colaborar con los rescates y la búsqueda de los desaparecidos. Además, las autoridades enviaron aproximadamente 200.000 mensajes de alerta a teléfonos celulares para advertir sobre el peligro de nuevas crecidas en distintos distritos. Los equipos de emergencia continuaban vigilando el caudal del río y evaluando los daños, mientras las familias evacuadas aguardaban información sobre la posibilidad de regresar a sus hogares. Qué provocó la nueva inundación en Nepal Las primeras investigaciones apuntan a un fenómeno ocurrido en una zona montañosa cercana al nacimiento del río. De acuerdo con los especialistas, un desprendimiento de hielo, tierra y rocas habría bloqueado temporalmente un afluente del Budhi Gandaki, formando una represa natural. Cuando esa barrera cedió, liberó de manera abrupta una gran cantidad de agua y sedimentos. El hidrólogo Binod Parajuli, del Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal, explicó a la agencia EFE que los registros disponibles no mostraban precipitaciones en las cabeceras del río, por lo que la crecida no podía atribuirse a las lluvias. Aunque los especialistas avanzan en el análisis del episodio, la hipótesis principal es que la ruptura de esa obstrucción natural desencadenó la inundación. Nepal todavía intenta recuperarse de la tragedia de agosto La nueva emergencia ocurrió mientras Nepal continúa enfrentando las consecuencias de las inundaciones que devastaron regiones cercanas a la frontera con China en agosto de 2026. Aquella catástrofe, vinculada con el colapso de un glaciar, dejó más de 1.400 muertos y miles de desaparecidos, además de daños generalizados en viviendas, rutas, escuelas y servicios esenciales. Según las estimaciones difundidas por el Gobierno nepalí, casi 33.000 personas resultaron afectadas y unas 7.500 viviendas fueron dañadas o destruidas. El costo de la reconstrucción se calcula en aproximadamente 4.770 millones de dólares. En medio de ese escenario, las autoridades habían comenzado a concentrar sus esfuerzos en la recuperación de infraestructura y la asistencia a las comunidades damnificadas.
Fuente: A24 — Ver noticia original