Una jubilada de Godoy Cruz, Mendoza, pasó cinco años intentando frenar los ruidos que provenían del departamento de su vecino músico. Los ensayos empezaban después de las 22 y, en algunas ocasiones, se extendían hasta las 6.15, cuando su hija tenía que levantarse para ir al colegio.
Después de presentar reclamos ante la Municipalidad y llamar a la Policía sin conseguir una solución definitiva, la mujer decidió llevar el caso a la Justicia. En 2024 inició una demanda por daños y perjuicios y, finalmente, el músico fue condenado a pagarle $3 millones de indemnización.
El conflicto ocurrió en un complejo de departamentos. Según relató la demandante, su vecino tocaba el piano, la guitarra y la batería, a veces solo y otras veces junto con amigos. Las reuniones podían incluir varios instrumentos al mismo tiempo y no distinguían entre días de semana y fines de semana.
Los ensayos duraban hasta el amanecer y afectaban su vida cotidiana
La mujer sostuvo que el ruido le impedía descansar y disfrutar de su propia casa. En su presentación judicial, explicó que las sesiones nocturnas alteraban el sueño y que, durante los fines de semana, llegó a irse de su departamento para evitar las reuniones del vecino.
También señaló que no podía utilizar con normalidad la terraza del complejo. Según su relato, la situación afectó su salud y su calidad de vida, al punto de que recurrió a ansiolíticos para intentar relajarse y aislarse de los sonidos. La mujer acreditó que estaba jubilada y explicó que la convivencia con los ruidos también repercutía en la rutina de su hija, que debía levantarse temprano para ir a la escuela.
Hubo una mediación y una multa, pero el conflicto continuó
Antes de que el caso llegara a los Tribunales, las partes habían intentado resolver sus diferencias por otras vías. En 2022 participaron de una audiencia privada en el ámbito municipal, en la que acordaron horarios para los ensayos y las reuniones. También se planteó la posibilidad de insonorizar el departamento del músico.
Sin embargo, según consta en el expediente, el acuerdo se incumplió reiteradas veces. El 13 de junio de 2023, la denunciante volvió al Centro de Mediación Municipal para pedir que se dejara sin efecto. Se convocó a una nueva audiencia para el 20 de julio de ese año, pero el vecino no se presentó.
Además, la Municipalidad de Godoy Cruz le había impuesto al músico una multa de $15.000 en 2023. La sanción tampoco puso fin a las quejas.
La Justicia ordenó una indemnización de $3 millones
El caso terminó ante el Segundo Tribunal de Gestión Asociada, que condenó al hombre a indemnizar a la vecina por los daños y perjuicios vinculados con los ruidos molestos. La resolución reconoció el reclamo de la mujer después de años de denuncias y de intentos de mediación que no lograron resolver la situación.
El músico tiene la posibilidad de apelar la sentencia ante una instancia superior. Mientras tanto, el caso expone cómo un conflicto entre vecinos por ruidos reiterados puede pasar de las quejas y las multas municipales a un reclamo judicial por daños.
Fuente: TN — Ver noticia original