Las albóndigas caseras suelen ser un clásico de la cocina familiar, pero el método tradicional —enharinar y freír antes de guisar— puede resultar engorroso y sumar calorías de más. El chef vasco David de Jorge, conocido como Robin Food, propuso una variante mucho más simple: cocinar las albóndigas crudas en una salsa de tomate y caldo, sin fritura previa.
Este truco, que el cocinero mostró en uno de sus programas, permite ahorrar tiempo y trabajo, además de lograr un plato más liviano. Las albóndigas se forman y se sumergen en la salsa caliente, donde se cocinan en apenas 20 minutos. El resultado: menos grasa, menos cacharros para lavar y una textura jugosa.
Cómo hacer albóndigas en salsa exprés, paso a paso
La clave de esta receta está en evitar la fritura. En vez de pasar las albóndigas por harina y dorarlas en aceite, se arman las bolas y se cocinan directamente en la salsa. El único secreto es mantener el fuego moderado para que no se desarmen y controlar la cocción a los 15-20 minutos.
Para la salsa, se rehoga 1,5 kg de cebolla en tiras con 100 ml de aceite de oliva y 30 g de ajo laminado. Se suma 1 litro de caldo de pollo o carne, 370 g de tomate frito y sal a gusto. Se deja hervir unos 20 minutos.
Mientras tanto, se mezclan 1 kg de carne picada de vaca, 300 g de pollo y 200 g de cerdo con una cebolla, miga de pan remojada en leche y escurrida, perejil picado, 2 o 3 cucharadas de salsa de soja, un huevo, una yema, kétchup (opcional), sal y pimienta. Se forman las bolas con las manos.
Una vez lista la salsa, se tritura y se introducen las albóndigas crudas. Se cocinan a fuego moderado durante 20 minutos, hasta que estén hechas por dentro.
Fuente: TN — Ver noticia original