
Pagar la cuenta de luz, pedir el súper o comprar unas zapatillas desde el teléfono se volvió una rutina para millones de personas. Esa comodidad, sin embargo, convierte al celular en un blanco atractivo para quienes buscan robar información financiera o personal.
Por eso es clave tener en cuenta diferentes consejos para que el proceso de compra y pago sea lo más seguro posible, ya que muchas de las plataformas tienen entornos protegidos, pero, al mismo tiempo, los ciberdelincuentes crean ataques que hacen confundir a los usuarios.
Cómo hacer compras seguras por internet desde el celular
- Conectarse solo a redes confiables
El primer filtro de seguridad pasa por la conexión que se utiliza para pagar. Las redes wifi públicas de centros comerciales o restaurantes suelen carecer de protección adecuada y permiten que los datos de la tarjeta queden expuestos a terceros que intercepten el tráfico.
Por eso, la recomendación es evitar realizar compras cuando el teléfono está conectado a una red abierta y priorizar el hogar o una conexión de confianza. Si no hay alternativa, los datos móviles encriptados del propio plan celular ofrecen mayor privacidad que una red pública.

Como refuerzo adicional, conviene mantener apagados el wifi y el bluetooth cuando no se están utilizando, de modo de no conectarse de forma automática a una red o dispositivo desconocido. Para quienes necesitan comprar fuera de casa con frecuencia, una red privada virtual (VPN) añade una capa de cifrado sobre la conexión, aunque se recomienda contratar proveedores reconocidos, ya que algunas VPN ralentizan la navegación sin ofrecer las protecciones prometidas.
- Verificar el sitio y usar métodos de pago protegidos
Antes de ingresar cualquier dato, resulta indispensable confirmar que la tienda online sea segura. La señal más directa es la presencia de “https://” al inicio de la dirección web y el ícono de candado en la barra de navegación, elementos que indican que la información viaja cifrada.
También es necesario desconfiar de ofertas con precios demasiado bajos, de páginas que exigen pago por transferencia bancaria o que no muestran datos de contacto claros. Esas señales suelen anticipar un fraude, sobre todo en sitios poco conocidos.
En cuanto al pago, se aconseja evitar la tarjeta de débito, que carece de las protecciones de una tarjeta de crédito ante movimientos sospechosos. Las billeteras digitales como Apple Wallet o Google Wallet son una alternativa más segura, porque no comparten el número real de la tarjeta con el comercio y solo transmiten un código asociado a la aplicación.

Plataformas intermedias como PayPal cumplen una función similar, al interponer una capa de seguridad entre los datos de la tarjeta y el vendedor. En todos los casos conviene revisar los extractos bancarios con regularidad para detectar cargos no reconocidos.
- Blindar el dispositivo con contraseñas y actualizaciones
La protección del teléfono empieza por el acceso físico al equipo. Usar biometría junto con una contraseña robusta, que combine letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos, dificulta que un tercero ingrese a la información almacenada si el celular se pierde o es sustraído.
Mantener el sistema operativo actualizado es otro paso central, ya que las actualizaciones incluyen parches para vulnerabilidades detectadas por los desarrolladores.
A esto se suma el uso de contraseñas distintas para cada cuenta, de manera que si una credencial se filtra, el daño no se extienda a otras plataformas. La autenticación multifactor, que exige un paso adicional de verificación para ingresar a una cuenta, funciona como barrera extra ante intentos de acceso no autorizados.
- Reconocer el phishing y revisar tiendas y apps
Los mensajes y correos de phishing continúan siendo una de las vías más usadas para robar datos personales. Suelen imitar a empresas conocidas y piden información confidencial, algo que ninguna compañía legítima solicita por correo electrónico o mensaje de texto.

Ante cualquier comunicación sospechosa, la pauta es contactar a la empresa a través de sus canales oficiales antes de hacer clic en un enlace, y evitar descargar aplicaciones fuera de las tiendas oficiales o por invitación de remitentes desconocidos.
Limitarse a tiendas reconocidas, como Amazon, eBay o Mercado Libre, o investigar previamente a las más pequeñas mediante reseñas de otros compradores, reduce la exposición a productos inexistentes o de mala calidad. También conviene guardar la confirmación del pedido, útil ante una devolución o un reclamo por un cargo indebido en la tarjeta.
Fuente: Infobae — Ver noticia original