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Condenaron a un hombre por instigar al suicidio de su pareja en un vivo de TikTok: las pruebas en su contra en los días previos

Caso Karla Robles. Diego Zerda condenado en Tucumán por instigación al suicidio. Violencia de género, denuncias previas, amenazas de brujerías y la pena.
Condenaron a un hombre por instigar al suicidio de su pareja en un vivo de TikTok: las pruebas en su contra en los días previos

La Justicia de Tucumán condenó a Diego Zerda a cuatro años y seis meses de prisión efectiva por instigar al suicidio a su expareja, Karla Robles, de 27 años. La joven murió en la madrugada del 24 de octubre de 2025, después de una relación de cinco años atravesada por la violencia de género. Según la reconstrucción judicial, esa violencia empezó en 2022 y quedó registrada en cuatro denuncias que constan en el expediente.

La jueza Fanny Siriani también lo declaró culpable de amenazar al hermano de la víctima. En el veredicto, dado a conocer el lunes, consideró probado que Zerda se aprovechó del estado de extrema vulnerabilidad de Karla para manipularla e incitarla a quitarse la vida. “Sabía que podía sugestionarla con amenazas de brujerías y alejarla del círculo de contención”, sostuvo la magistrada.

Los mensajes de la última noche

Esa madrugada, a la 1.55, Zerda le mandó a Karla un mensaje de WhatsApp: “Te acabo de maldecir. Averiguá quién es Baphomet. Le acabo de entregar mi alma”. Las amenazas de brujería eran parte del miedo que la joven les había contado a sus amigas.

Poco después, Karla inició una transmisión en vivo por TikTok a la que entraron 96 personas. Varias amigas la vieron e intentaron comunicarse con ella. Según reconstruyeron las testigos ante la Justicia, durante el vivo habló de su relación con Zerda y del temor que sentía: “Prefiero matarme antes que él me mate a mí”. Murió alrededor de las 3.20, cerca de una hora y media después de recibir aquel mensaje, en su casa de San Miguel de Tucumán.

Menos de una hora después, a las 4.17, Zerda le envió un audio de WhatsApp al hermano de Karla. En la grabación negó cualquier responsabilidad y lo amenazó: “Si vos la tocás a mi vieja, yo te voy a descuartizar”. Ese mensaje fue la base de la segunda condena. Para la jueza, con esas amenazas “coartó la libertad de la familia”.

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Las pruebas y la pena

Zerda fue detenido una semana después de la muerte de Karla, en el Hospital Obarrio de San Miguel de Tucumán, por orden del fiscal Pedro Gallo, a cargo de la Unidad Especializada de Homicidios I. Buena parte de los mensajes pudo reconstruirse aunque él había intentado borrarlos al formatear su celular.

Dos elementos fueron centrales en el juicio: los informes de Informática Forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y el testimonio de las amigas de Karla, que aportaron capturas de pantalla de sus conversaciones. Con ese material se reconstruyó también el contexto en el que vivía la joven, que, según la Fiscalía, condicionó su capacidad de decisión.

La jueza dio por acreditados el dolo y el nexo causal, es decir, la intención del acusado y la relación directa entre su conducta y la muerte de Karla.

Aun así, la pena quedó por debajo de lo que pedía la acusación. Gallo y los querellantes Augusto Avellaneda y Benjamín Visuara habían reclamado seis años de prisión efectiva, mientras que la defensa pidió la absolución. Siriani tomó como atenuante el consumo problemático de sustancias del condenado. A pedido de la Fiscalía, se dictó una prisión preventiva de cuatro meses hasta que la sentencia quede firme.

Una relación marcada por la violencia de género desde 2022

Lo que pasó esa noche fue el final de un vínculo violento que llevaba años. De acuerdo con la acusación, Zerda, a quien en su entorno conocían como “Mocho”, ejerció violencia física y psicológica de manera sistemática sobre Karla desde 2022. Durante el juicio se expuso que le decía frases como “Matate de una vez” y que la amenazaba con matar a toda su familia si no volvía con él, según informó Infobae.

Karla lo denunció en reiteradas oportunidades. En el expediente figuran cuatro denuncias por hechos de violencia, aunque su madre aseguró que su hija hizo seis presentaciones contra Zerda y que ella misma realizó otras dos. Según la agencia NA, la Justicia había dispuesto órdenes de restricción que no fueron respetadas.

En esas denuncias intervino el fiscal Augusto Zapata. Cuando el caso se hizo público, el abogado de la familia, Augusto Avellaneda, contó a la prensa que en 2022 Zapata le formuló cargos a Zerda y dictó medidas de protección que él incumplió. La familia pidió entonces su detención, pero la Justicia consideró suficiente un apercibimiento. En 2024 fue el hermano de Karla quien lo denunció, después de que Zerda lo amenazara. “Si él hubiese detenido a ese tipo la primera vez que mi hija denunció, ella hoy estaría viva. Pero el fiscal Zapata archivaba todo. Él nunca estuvo detenido”, dijo en ese momento la madre de la joven.

Al leer el veredicto, la propia jueza cuestionó el rol del Poder Judicial. Señaló que las denuncias de la víctima no fueron investigadas, que no se tomaron medidas a tiempo y que no se le garantizó la no repetición de la violencia.

Para el fiscal Gallo, ese contexto era imposible de separar del desenlace. “No podemos invisibilizar el sometimiento y la vulnerabilidad que tenía Karla cuando se quitó la vida, que tiene obviamente una vinculación directa con el contexto de violencia de género”, afirmó en su alegato de cierre. Y agregó: “Karla se quita la vida sumida en una absoluta vulnerabilidad que era conocida y aprovechada por Diego Zerda, quien la manipulaba y dominaba”.

Si vos o alguien que conocés está atravesando algún problema de salud mental, no dudes en comunicarte: 0800 999 0091, las 24 horas del día los 365 días del año.

Fuente: El Destape — Ver noticia original