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Cocineros españoles no dudan: la crema catalana tradicional se prepara con 8 yemas, 200g de azúcar y cortezas de limón y naranja

La propuesta se elabora con ingredientes sencillos, aunque hay que estar atentos a la temperatura durante el proceso de cocción.
Cocineros españoles no dudan: la crema catalana tradicional se prepara con 8 yemas, 200g de azúcar y cortezas de limón y naranja

La crema catalana es uno de los postres más representativos de la gastronomía española. Su textura suave, el aroma de la canela y los cítricos y la característica capa de azúcar caramelizado la convierten en una opción ideal para cerrar una rica comida. La receta tradicional se elabora con ingredientes sencillos y requiere prestar atención a la temperatura durante la cocción para conseguir una consistencia cremosa, sin que llegue a hervir.

El secreto está en infusionar la leche con los aromáticos y cocinar las yemas a fuego suave. El almidón de maíz ayuda a espesar la preparación, mientras que la combinación de limón, naranja y canela aporta el sabor principal de esta propuesta.

A diferencia de otras versiones dulces, la catalana se sirve tradicionalmente en recipientes individuales y se termina con una fina capa de azúcar que se quema justo antes de llevarla a la mesa. De esta manera, se genera un contraste entre la superficie crujiente y el interior delicado.

Ingredientes

  • 1 litro de leche
  • 8 yemas de huevo
  • 200 gramos de azúcar
  • 40 gramos de almidón de maíz
  • 1 rama de canela
  • La piel de 1 limón
  • La piel de 1 naranja
  • Azúcar extra para caramelizar la superficie

Paso a paso para la crema catalana

En primera instancia, hay que colocar la leche en una cacerola junto con la rama de canela y las pieles de limón y naranja, procurando retirar la parte blanca de los cítricos para evitar un sabor amargo. Calentamos a fuego medio hasta que esté a punto de hervir, retiramos del fuego y dejamos reposar durante algunos minutos para que se integren los aromas.

En un recipiente amplio, batimos las ocho yemas con el azúcar hasta obtener una preparación homogénea; para luego incorporar, en sus proporciones habituales, el almidón de maíz, mezclando bien para evitar que queden grumos. Retiramos la canela y las pieles de la leche, y vertemos una pequeña cantidad de líquido caliente sobre las yemas mientras se remueve constantemente.

Después, añadimos poco a poco el resto para igualar las temperaturas y evitar que los huevos se cocinen de golpe. Volvemos a colocar la mezcla en la cacerola y la llevamos a fuego bajo; removemos constantemente con una cuchara de madera o una espátula, prestando especial atención al fondo y a los bordes. Cuando la crema espese, retiramos del fuego sin permitir que hierva intensamente.

Luego, distribuimos la preparación en cazuelitas o recipientes individuales. Dejamos que pierda temperatura y la llevamos a la heladera durante dos o tres horas, hasta que adquiera una consistencia firme y fresca.

Justo antes de servir, espolvoreamos una capa fina de azúcar sobre cada porción, y la quemamos con un soplete de cocina hasta formar una superficie dorada y crujiente. Por supuesto, debemos hacerlo con mucho cuidado.

Cuál es el valor nutricional de la crema catalana y quiénes deben moderar su consumo

La crema catalana aporta proteínas procedentes de los huevos y la leche, además de calcio y otros minerales presentes en los lácteos. Las yemas también contienen grasas y vitaminas liposolubles, mientras que el azúcar constituye una fuente importante de hidratos de carbono simples. El almidón de maíz contribuye principalmente a la textura y al contenido de carbohidratos.

Por su combinación de azúcar, grasas y calorías, conviene consumirla con cierta moderación, especialmente en aquellas personas que deben controlar la glucemia, como quienes tienen diabetes; o los que siguen una alimentación indicada para reducir el consumo de azúcares añadidos. También puede no ser adecuada para quienes presentan alergia al huevo o a las proteínas de la leche.

Fuente: TN — Ver noticia original