Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales el pasado miércoles en Estados Unidos, permanece internada en estado crítico y conectada a un respirador mientras los médicos intentan salvarle la vida.
Los especialistas buscan eliminar de su organismo las grandes dosis que le aplicaron de barbitúrico pentobarbital en la fallida ejecución de la pena de muerte.
Pike sobrevivió a dos inyecciones mortales en Estados Unidos.
Uno de sus abogados reconoció que desde que le aplicaron las dos dosis del fármaco, la mujer de 50 años nunca recuperó el conocimiento, sufrió quemaduras en ambos brazos y le aparecieron ampollas.
El letrado denunció que no les dieron detalles sobre la situación que atraviesa y puntualizó que no saben si el estado de inconsciencia que sufre es temporal o irreversible. “No se sabe si se recuperará”, indicó.
Una de las principales hipótesis apunta a que el fármaco letal habría sido inyectado fuera de las venas de Pike, que le generaron dolores en el brazo, luego de haber utilizado “al menos 7 agujas, algunas de las cuales se doblaron”.
El caso
Christa Pike había sido condenada a muerte por la tortura y el asesinato de una de sus compañeras de clase, Colleen Slemmer, producido en 1995 por un ataque de celos que tuvo la mujer, que hoy tiene 50 años.
Permaneció en prisión durante más de 30 años y el miércoles pasado debía ser ejecutada en el estado de Tennessee. Sin embargo, el procedimiento falló tras la aplicación de las dos dosis de barbitúrico pentobarbital.
Las personas que se encontraban en el lugar aseguraron que escucharon roncar a la mujer a la hora de que le aplicaran las inyecciones letales y que, tras cumplir con el procedimiento, debieron hospitalizar a la víctima.
Fuente: Crónica — Ver noticia original