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Caso Loan: un testigo reveló irregularidades en el secuestro de pruebas y puso en duda la investigación

Distintos testigos expusieron cómo se llevaron adelante los operativos posteriores a la desaparición del menor en el paraje. Un hombre aseguró que firmó un acta sin haber visto qué guardaron los policías.
Caso Loan: un testigo reveló irregularidades en el secuestro de pruebas y puso en duda la investigación

El juicio por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña, el nene de cinco años que desapareció el 13 de junio de 2024 en Corrientes, sumó nuevos testimonios que pusieron bajo la lupa los procedimientos realizados durante la investigación. Las declaraciones estuvieron centradas en las pruebas secuestradas, las pericias y las posibles irregularidades en la recolección de evidencias.

Durante una nueva audiencia, distintos testigos expusieron cómo se llevaron adelante los operativos posteriores a la desaparición del menor en el paraje El Algarrobal, en la localidad correntina de 9 de Julio. Algunos relatos dejaron interrogantes sobre la manera en que se preservaron los elementos que podrían resultar determinantes para esclarecer lo ocurrido.

Uno de los testimonios más relevantes fue el de Ramón Gabriel González, un changarín de 49 años que vive en Cruz de los Milagros. El hombre explicó que, durante los primeros días de búsqueda, acompañó a un amigo que debía trasladar sándwiches y agua para las personas que participaban de los rastrillajes.

Sin embargo, nunca consiguió llegar hasta la vivienda de Catalina Peña, la abuela de Loan, porque efectivos policiales lo interceptaron en el camino y le solicitaron que actuara como testigo de un procedimiento.

Según explicó, los agentes estaban secuestrando un papel que presentaba una mancha rojiza, aparentemente de sangre. No obstante, reconoció que no pudo comprobar qué elemento fue incorporado como evidencia. “Nunca vi lo que secuestraron, no vi lo que pusieron adentro del sobre. Me hicieron firmar el sobre y el acta, pero no leí porque no sé hacerlo”, declaró González.

Dudas en la prueba odorológica en los vehículos de María Victoria Caillava, de 55 años, y Carlos Guido Pérez, de 65.

Las dudas sobre la prueba que compromete a Caillava y Pérez

Otro de los declarantes fue Ramón José Rocdan, quien presenció la extracción de muestras para realizar la prueba odorológica en los vehículos de María Victoria Caillava, de 55 años, y Carlos Guido Pérez, de 65, dos de los acusados en la causa. Su relato coincidió en varios aspectos con el de Fernando Atienza, quien había declarado durante la jornada anterior.

Rocdan explicó que las prendas de vestir utilizadas para el procedimiento estaban “en bolsas que estaban anudadas” y que los especialistas “le pusieron un líquido que dijeron era para resaltar el olor y facilitar el reconocimiento de los perros”. La declaración resultó especialmente relevante porque la prueba odorológica constituye uno de los principales elementos de cargo contra Caillava y Pérez.

Por ese motivo, los abogados defensores concentraron sus preguntas en las condiciones en las que se desarrolló la pericia, el tiempo empleado para realizarla y las personas que intervinieron. El objetivo de la defensa fue examinar la confiabilidad del procedimiento y establecer si existieron circunstancias que pudieran afectar el valor probatorio de los resultados.

Las manchas de sangre y los objetos secuestrados

Durante los días posteriores a la desaparición de Loan, los investigadores realizaron numerosos procedimientos y secuestraron distintos objetos que consideraban potencialmente vinculados con el caso. En ese contexto declaró Rubén Darío González, un vecino de 9 de Julio, quien participó como testigo en un operativo desarrollado en un campo cercano a la localidad.

El hombre recordó que los efectivos encontraron manchas que parecían ser de sangre y también secuestraron una media. “Fue cerca del mediodía. En ese procedimiento también se secuestró una media, pero no recuerdo el color”, relató.

Sobre las manchas encontradas en el terreno, agregó que “un policía que participaba dijo después que eran de un caballo que tenía lastimada la boca”. El testimonio incorporó otro elemento a la discusión sobre los indicios que fueron recogidos durante los primeros rastrillajes y su posible relación con la desaparición del menor.

Distintos testigos expusieron cómo se llevaron adelante los operativos posteriores a la desaparición del menor.

También prestó declaración Ricardo Ramón Romero, subcomisario de la Policía de Corrientes, quien explicó que comenzó a participar de la búsqueda cinco días después de la desaparición. Según indicó, su incorporación se demoró porque su superior lo había dejado a cargo del servicio de emergencias 911 de Goya.

Uno de los aspectos que llamó la atención durante su declaración fue que no recordaba haber intervenido en un procedimiento en el que se secuestró un cuchillo, encontrado en un campo próximo a El Algarrobal. Romero recordó que, durante las primeras jornadas, “se hablaba de un menor que se había perdido en el monte”.

Manchas rojizas en un auto y una naranja parcialmente pelada

La audiencia continuó con la declaración de María Vanesa Paola Sotomayor, comisario inspector de la Policía de Corrientes y bioquímica, quien brindó detalles de dos procedimientos de recolección de indicios realizados en la zona de 9 de Julio. Su primera intervención estuvo relacionada con el Volkswagen Voyage de Daniel Oscar Ramírez, de 49 años, y Mónica del Carmen Millapi, de 37, ambos acusados en la causa.

“En el auto se levantaron manchas rojizas que estaban sobre la patente trasera, en el logo de la marca y sobre el asiento de atrás”, explicó Sotomayor. La testigo aclaró que no fue ella quien realizó el procesamiento de las muestras, por lo que su intervención estuvo limitada a las tareas de levantamiento de indicios.

Al ser consultada sobre la ubicación exacta del procedimiento, Sotomayor reconoció que no podía precisar el lugar ni la distancia respecto del naranjal. Explicó que había concurrido a ese sitio una sola vez y que el operativo se desarrolló cuando ya estaba oscuro, lo que dificultó su posibilidad de identificar referencias geográficas.

Loan sigue desaparecido.

Otro de los testimonios fue el de Diego Ariel Navarro, comisario mayor y responsable del área de drones de la Policía de Corrientes, quien explicó cómo se organizaron los operativos aéreos durante la búsqueda. Navarro señaló que, inicialmente, la fuerza destinó un solo dron a la zona de El Algarrobal para colaborar con los rastrillajes terrestres.

Al día siguiente, por indicación del jefe de Policía, se incorporó un segundo equipo para ampliar la cobertura. “Se rastrillaron campos, lagunas, las dos rutas y no se halló nada de interés”, aseguró el funcionario.

Fuente: A24 — Ver noticia original