A más de cinco meses de la desaparición de Axel Alejandro González, el Ministerio de Seguridad elevó la recompensa a $15.000.000 para quienes aporten información que permita dar con el paradero del joven de 21 años que fue visto por última vez el 17 de mayo en Puerto Tirol, provincia del Chaco.
El último registro de Axel con vida fue al salir de su domicilio del barrio Takay de Puerto Tirol, en el área metropolitana de Resistencia, con destino a la vivienda de su exnovia. Cuando no respondió mensajes ni regresó a su casa, la familia hizo la denuncia y se activó un operativo de búsqueda en zonas cercanas al riacho Arazá.
Sin avances sustanciales en la búsqueda, la cartera de seguridad otorgó en junio pasado el monto de $10 millones tras un pedido del Equipo Fiscal N°14 de la ciudad de Resistencia, a cargo de la Fiscal provisoria Julieta Arolfo, destinada para aquellas personas que, sin haber intervenido en los hechos delictuales, brinden datos útiles para la investigación.
Ante la falta de información, a mediados de septiembre, mediante el Oficio N°1919, el Procurador General del Chaco, Jorge Omar Canteros, requirió al Programa Nacional de Recompensas se incremente el monto ofrecido. Por su parte, el ministro de Seguridad provincial, Hugo Daniel Matkovich, también solicitó la misma medida.
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En la Resolución 1068/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, se estableció el incremento de la recompensa. Quienes cuenten con información podrán comunicarse telefónicamente, a la línea gratuita 134 del Programa Nacional de Recompensas.
En el expediente se tiene como principal conjetura que la desaparición de Axel puede encontrarse vinculada a la comisión de un delito contra la integridad física. Los abogados que intervienen en la causa solicitaron informes sobre una contratación de la Municipalidad de Resistencia para la cremación de 80 restos de cadáveres, con el fin de establecer si hubo personas sin identificación (NN) entre los mismos.
Giro en la causa por la desaparición de Axel
La justicia chaqueña sobreseyó a Ariel Esteban Lázaro, amigo y última persona que vio con vida a Axel. La resolución concluyó que no había elementos para atribuirle maniobras destinadas a desviar la investigación y que las pruebas reunidas respaldaban su versión sobre una persecución policial.
La sentencia N.º 220, dictada el 13 de octubre por la jueza María Laura del Valle Agüero, del Juzgado de Garantías N.º 3 de Resistencia, dispuso su sobreseimiento parcial y definitivo por esa acusación. La decisión no establece qué ocurrió con Axel ni quiénes son responsables de su desaparición, pero descarta el supuesto encubrimiento atribuido a uno de los últimos testigos que lo vio.
Horas más tarde, Lázaro, conocido como “Pavita”, relató los tensos momentos que vivieron durante esa madrugada del domingo 17 de mayo. Según su testimonio, la situación dio un giro inesperado mientras regresaban a pie. “La última vez que estuve con él íbamos para su casa caminando y nos empezó a perseguir un móvil de la Policía”, explicó el joven en declaraciones a medios locales.
Según contó, ambos se separaron y los efectivos policiales iniciaron una persecución a pie. Ariel detalló que uno de los agentes corría con “una pistola en la mano”, mientras que el otro volvió al patrullero para salir rápidamente hacia la misma dirección. Además, advirtió que él mismo había recibido amenazas previas de los agentes tras culparlo de un robo.
Ese relato orientó la investigación hacia la actuación de los policías. La madre de Axel, María Gómez, radicó la denuncia contra agentes de la Comisaría Segunda de Fontana. Tiempo después, las autoridades ordenaron el apartamiento del jefe de la comisaría, todo el personal de guardia y otros dos agentes
Sin embargo, Lázaro quedó bajo sospecha por supuestas contradicciones en sus declaraciones: se investigó si había aportado versiones destinadas a proteger a otras personas y dificultar el esclarecimiento del caso. El avance de las medidas de prueba no sostuvo esa hipótesis.