Carmen Barbieri generó preocupación en las últimas horas al contar que atravesó un complicado cuadro de salud que puso en alerta a los médicos. La mamá de Fede Bal pasó varios días con fiebre alta y dificultades respiratorias, al punto de que evaluaron dejarla internada. Si bien empezó a mejorar, todavía no se encuentra recuperada por completo.
La conductora habló por teléfono con “Infama”, el ciclo de América, después de que le consultaran por su ausencia en el casamiento de Andrea Ghidone. Allí describió los síntomas que sufrió desde el comienzo de la semana y reveló la gravedad de la situación: “Me quisieron internar el lunes. Tengo una meningitis, broncoespasmo y una gripe, todo junto. Cuarenta grados de fiebre desde el domingo”, aseguró.
Tras varios días de reposo y atención médica, la artista notó una evolución favorable en algunos aspectos. “Después de una semana entera, estoy sin fiebre, sin dolor de cuerpo, sin escupir sangre”, expresó. Sin embargo, aclaró que las complicaciones respiratorias persisten y que sus bronquios siguen siendo motivo de preocupación.
Al recordar el momento más difícil, Barbieri explicó que llegó a sentirse muy mareada y que los profesionales analizaron la posibilidad de hospitalizarla. “Estaba muy mareada pero el doctor me dijo que no me querían internar porque me podía dar otro virus y ahí de nuevo, estaría internada como dos meses”, relató. La posibilidad de atravesar otra internación prolongada también pesó durante esos días.
Pese a la mejoría, la conductora reconoció que todavía debe cuidarse. “Estoy muy mal de los bronquios, especialmente del aparato respiratorio”, afirmó. El episodio vuelve a poner el foco en su salud, luego de la internación que había atravesado meses atrás en la Clínica Zabala. Por ahora, continúa concentrada en su recuperación y en las indicaciones de los médicos.
Fuente: Crónica — Ver noticia original