El español Carlos Alcaraz, número 3 del mundo, conquistó este domingo con brillantez el torneo ATP 500 de Viena al vencer en la final al australiano Alex de Miñaur por 6-1 y 6-4 en poco menos de una hora y media de partido.
Alcaraz confirmó de este modo su buen estado de forma en la parte final de la temporada, después de haber conquistado Tokio hace cuatro semanas. En la capital austríaca no cedió ningún set en cinco partidos, y así celebró el 28º título de su carrera.
“Obviamente, ha sido una semana muy emotiva e increíble para mí. Aprendí mucho, a seguir hacia adelante, paso a paso, jugando en pistas cubiertas y tratando de ganar más confianza sobre esta superficie”, expresó Carlitos, que continuará la gira desde mañana en París, donde se jugará el último Masters 1000 de la temporada.
El domingo, Alcaraz no le dio opciones a Alex de Miñaur (10º), al que derrotó por séptima vez en la misma cantidad de enfrentamientos. El último antes de Viena se remontaba al Abierto de Australia, a comienzos de 2026. El australiano venía de dar el gran impacto al vencer a Alexander Zverev, que será el número 1 del mundo desde este lunes.
En la capital austríaca, el murciano, de 23 años, cerró el partido en su primer punto de partido. En el primer set se adelantó rápidamente 4-0 al romper en dos ocasiones el saque del australiano, para cerrar 6-1 con un nuevo break en tan solo 36 minutos. El segundo parcial fue mucho más disputado, pero Alcaraz capturó su primer quiebre y a la vez set-point para sentenciar con una derecha ganadora que besó la línea de fondo.
Campeón a principios de temporada del Abierto de Australia y del torneo de Doha, el número 3 del mundo estuvo alejado de los courts desde mediados de abril hasta finales de agosto debido a una lesión en la muñeca derecha.
Desde su regreso a la competición en el US Open, el español ha ganado 15 de sus 17 partidos en torneos -más una victoria en la Laver Cup-, con unos cuartos de final en Nueva York perdidos ante el estadounidense Ben Shelton y un título en Tokio a comienzos de octubre. El de Viena fue su segundo título indoor, luego del obtenido en Rotterdam en 2025; coincidentemente, aquella vez también derrotó a De Miñaur en el encuentro decisivo.
Tras un frenazo en el Masters 1000 de Shanghái, eliminado en segunda ronda por el belga Zizou Bergs, el ganador de siete Grand Slams -Abierto de Australia 2026, Roland Garros 2024 y 2025, Wimbledon 2023 y 2024 y US Open 2022 y 2025- volvió a pisar el acelerador en Viena esta semana.
En la carrera hacia el Masters de final de año, reservado a los ocho mejores de la temporada, De Miñaur protagonizó esta semana la mejor operación, subiendo al noveno puesto (el último que da la clasificación debido a la lesión de Jannik Sinner) antes del Masters 1000 de París.
Hasta el momento, los clasificados a la cita de los ocho mejores son Alexander Zverev, Carlos Alcaraz, Ben Shelton y Daniil Medvedev. Luego siguen con chances Flavio Cobolli (Italia), con 3690 puntos, el francés Arthur Fils (3525), el norteamericano Frances Tiafoe (3380) y De Miñaur (3210), mientras que por el momento quedan afuera el español Rafa Jódar (3209) y Novak Djokovic (2890).
Festejo monegasco
Valentin Vacherot, 31º del mundo, conquistó este domingo el ATP 500 de Basilea, segundo título de su carrera, a vencer en la final al checo Jiri Lehecka (21º) por 2-6, 6-3 y 6-3.
Asfixiado en el primer set, Vacherot fue de menos a más para terminar controlando cómodamente la situación y lograr, a los 27 años, su segundo trofeo en el circuito, poco más de un año después de su éxito sorpresa de 2025 en el Masters 1000 de Shanghái.
Para Lehecka, de 24 años, esta derrota es la séptima en una final y la quinta consecutiva. Los dos títulos del checo fueron los ATP 250 de Adelaida en 2024 y de Brisbane en 2025, ambos en Australia.
Para conseguir este éxito en Suiza, Vacherto atravesó una semana espectacular, en la que eliminó progresivamente al español Rafa Jódar (11º del mundo), al exnúmero 4 mundial, el danés Holger Rune, y al estadounidense Taylor Fritz (13º).
El primer set, con dominio abrumador del checo, hacía pensar que la historia podía repetirse unas semanas después, pero Vacherot despertó a tiempo para cambiar la historia con un tenis agresivo que desarmó a su adversario.
Fuente: La Nación — Ver noticia original