Argentina negoció con Estados Unidos créditos por 7 mil millones de dólares para blindar el 2027. El gobierno lo presentará como financiamiento de obras estratégicas, pero la cifra surgió de un cálculo elaborado por el Ministerio de Economía sobre una eventual espiralización de la tensión cambiaria durante el año electoral.El esquema que se anunciará en Nueva York, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas, no involucra un préstamo único ni desembolsos inmediatos. Según filtró el gobierno, los fondos llegarían a través de distintos instrumentos del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) y de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC). El oficialismo lo presentará como un conjunto de créditos, garantías y seguros para proyectos considerados estratégicos, con la promesa de arrastrar detrás a bancos e inversores privados.El caso que se presentará como testigo es Argentina LNG, el megaproyecto que YPF encabeza junto a la italiana Eni y XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de la emiratí Adnoc. El plan consiste en llevar gas de Vaca Muerta desde Neuquén hasta la costa rionegrina para licuarlo y exportarlo. Las dos primeras unidades flotantes sumarían una capacidad de 12 millones de toneladas anuales y podrían generar ventas externas cercanas a US$10.000 millones por año. YPF aspira a conseguir unos US$6000 millones apalancados, en parte, por el Exim Bank.La inversión estimada para toda la vida útil del proyecto asciende a US$51.000 millones. Los socios negocian además un crédito sindicado de entre US$14.000 y US$16.000 millones, con asesoramiento de JP Morgan y Santander.Convendrá leer despacio la letra chica. Las agencias de crédito a la exportación prestan, garantizan o aseguran cuando las obras incluyen compras a proveedores de su propio país. La participación del Exim Bank, según indica la tradición, podría exigir la contratación de equipamiento, tecnología y servicios estadounidenses. La plata viene y va, parafraseando el dicho popular.https://www.eldestapeweb.com/politica/dolar-inflacion-ruido-politico-crudas-previsiones-techint-ano-electoral-20269228390La cuenta del ministroLa operación tiene recorrido corto. Al menos, para un lector atento del diario La Nación, donde a pocas páginas de distancia se puede encontrar la pirotecnia del anuncio y su verdadera razón de ser. Con la firma del especialista Agustín Maza, el periódico cuenta que el Palacio de Hacienda estima una dolarización extraordinaria de US$5240 millones en los cuatro meses anteriores a las elecciones, a la que suma otros US$1850 millones por un eventual adelantamiento de importaciones. Total: US$7090 millones de demanda adicional. Redondeado, el mismo monto que Washington pondrá sobre la mesa.La palabra que ordena la cuenta es “adicional”. Economía parte de una dolarización de personas humanas de unos US$1700 millones mensuales, lo que equivale a cerca de US$6800 millones en cuatro meses. Con el excedente preelectoral, las compras de particulares podrían acercarse a US$12.000 millones.Del otro lado del mostrador, el equipo económico proyecta una oferta nueva de US$9317 millones: US$6390 millones por inversiones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y US$2927 millones por una mejora del saldo de bienes y servicios. La diferencia a favor rondaría los US$2227 millones. Sobre el papel, alcanza. Pero la dinámica de la formación de activos externos -la demanda y fuga de divisas- muestra un acelerado incremento cuando todavía precalienta el año electoral.Las reservas brutas cerraron el martes 22 en US$49.414 millones, luego de perder US$281 millones en la jornada, en parte por un pago cercano a US$100 millones a la CAF. El BCRA encadena once ruedas con compras, aunque a un ritmo cada vez más magro: promedia US$14 millones diarios en el mes, contra US$38 millones en agosto, y el martes se quedó con apenas US$7 millones, el 1% de los US$608 millones operados. Con datos de PPI, el agro liquida en septiembre alrededor de US$170 millones por día y la autoridad monetaria retiene unos US$15 millones por rueda. Los dólares entran, pero no se quedan.La economista Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de EcoGo, lo describió como un “Pac Man”: la fuga devora todo lo que ingresa. Desde las elecciones de octubre pasado suma US$19.000 millones y, desde que se levantó el cepo para las personas en abril de 2025, US$46.000 millones. Esa cifra, según su cálculo, equivale al superávit comercial acumulado desde el inicio de la gestión y supera en 10% el saldo proyectado hasta fines de 2027. Dicho de otro modo: la dolarización privada ya consumió el equivalente a todo lo que la economía gana en el comercio exterior durante el mandato, antes de que empiece la campaña.https://www.eldestapeweb.com/economia/salarios-crecieron-julio-no-reparan-derrumbe-acumulan-milei-2026922165731Operadores y costosEl anuncio se inscribe en el Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI) firmado en febrero, que profundiza la incorporación de la Argentina a Pax Silica, la iniciativa de Washington para armar con sus aliados cadenas de suministro que van de los minerales críticos a los semiconductores. Los documentos podrían aludir a proveedores “confiables”, la fórmula que la administración estadounidense utiliza para dejar afuera a empresas vinculadas con países que considera adversarios, con China al frente de la lista.La escena se completa con Trump celebrando su triunfo en las elecciones de medio término en la Argentina. Ocurrió el martes en la cumbre del Escudo de las Américas, la coalición regional que el mandatario republicano impulsa y que, según consignó New York Times, exige ampliar la calificación de “grupos terroristas” a una veintena de organizaciones con actividades diversas -de carteles narco a fuerzas guerrilleras- a las que Washington atribuye vínculos con Irán y China.El anuncio, previsto para la tarde de Argentina, quedará a cargo del canciller Pablo Quirno y del subsecretario de Estado Christopher Landau, en el consulado argentino. En el Gobierno lo cuenta como otra prueba de que el vínculo con la Casa Blanca conserva un carácter privilegiado. O en una patética remake de las relaciones carnales noventistas: la administración Trump considera a la Argentina como un amigo con privilegios.