La Justicia de Rosario autorizó a un joven a suprimir el apellido paterno y ser anotado con el de su mamá, quien estuvo a cargo de su crianza. El planteo apuntó a que “no tuvo contacto alguno” con ese padre. En ese contexto, el fallo que hizo lugar al pedido señala que “el derecho a la identidad es un derecho humano que merece reconocimiento y requiere protección”.
Fuente: Página/12 — Ver noticia original