Marcos Rojo no jugaría más en Racing. Su contrato finaliza en diciembre, pero hace días que se presenta a los entrenamientos del plantel profesional y empuja su regreso a Estudiantes.
El deseo del zaguero central es regresar al Pincha para jugar la semifinal de la Copa Libertadores ante Flamengo y desde el club tienen tiempo para incorporarlo hasta el 9 de octubre.
La última palabra, sin embargo, sigue siendo de la Academia, dueña de su pase hasta fin de año.
Si bien el presidente Diego Milito en un primer momento se había mostrado inflexible, en estas últimas horas, y a sabiendas que la situación de Rojo es irreversible, se mostró dispuesto a negociar.
Racing solo lo dejará salir si Estudiantes lo resarce económicamente por los tres meses que le quedan de vínculo, se hace cargo de la deuda salarial que mantiene con el defensor y también paga un bonus por cada partido disputado en la Libertadores.
Fuente: Crónica — Ver noticia original