Entre un crimen y otro, Iván Tabella, el hombre de 28 años detenido como presunto autor de los femicidios de Tatiana Fernández, en Retiro, y Daniela Villalba, en Córdoba, fue dejando el rastro que hoy sostiene la investigación en su contra.
Las dos mujeres fueron halladas muertas en sus departamentos con cuatro días de diferencia. Tabella quedó detenido el domingo a la noche en un hotel porteño y se espera que sea trasladado a Córdoba.
De todos esos elementos, hay cuatro pruebas que lo vinculan directamente con el crimen de Retiro.
1. El segundo celular que aportaron sus padres
La pista surgió cuando los investigadores fueron a buscarlo a la casa de sus padres, en Huerta Grande, Córdoba. La familia les dijo que Iván no estaba, pero sumó un dato que terminó siendo central: tenía otro teléfono. Incluso les pasaron el número. Cuando los investigadores lo llamaron, respondió y dijo: “Estoy ocupado”.
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2. La llamada a otra trabajadora sexual
Desde ese mismo número se había llamado el sábado 24 a una mujer que ofrecía sus servicios en una página. Como estaba con otro cliente, ella lo derivó a Tatiana Fernández. En esa primera conversación, el hombre se presentó con su nombre: “Hola, soy Iván”.
El número usado para contactar a la trabajadora sexual coincide con el que aportaron los padres. Este dato permitió a los investigadores vincular a Tabella con el encuentro que Tatiana acordó antes de morir.
3. Una antena a 200 metros de la casa de Tatiana
El teléfono registró un impacto en una antena ubicada a unos 200 metros del domicilio de la víctima, minutos después del crimen.
4. Las cámaras que reconstruyeron su recorrido por Retiro
Las cámaras de seguridad siguieron sus pasos durante la madrugada del domingo 25. A las 00.30 fue captado caminando por Santa Fe y Maipú, y desde ahí avanzó por Suipacha, Arenales, Cerrito y Libertad hacia el edificio donde vivía Tatiana. A las 00.43, una cámara lo tomó en Libertad y Arenales mientras usaba el celular.
Otra lo registró pasando a pocos metros de la puerta del edificio de Libertad al 1200, y las imágenes de cámaras privadas lo muestran saliendo de allí a la 1.59.
Lo que siguió fue un recorrido rápido hacia el Bajo. A las 2.03 estaba en Cerrito y Juncal, a las 2.09 atravesaba la Plaza General San Martín por Santa Fe al 700 y un minuto después aparecía corriendo dentro de la plaza. El último registro es de las 2.11, cuando cruzó Reconquista y Leandro N. Alem. Ahí los investigadores perdieron su rastro.
Cómo llegaron hasta el hotel donde lo detuvieron
Cerca de las 8 del domingo, Tatiana fue encontrada muerta en su departamento, boca arriba sobre la cama y tapada con una sábana. No había desorden, la puerta estaba cerrada con llave y su celular no estaba.
Para entonces, la Policía de Córdoba ya seguía los movimientos de Tabella a través de las antenas de su teléfono. El intercambio de información con la Policía de la Ciudad permitió establecer que estaba en Buenos Aires y que los dos crímenes tenían características similares.
El rastreo lo ubicó en las inmediaciones de Presidente Perón al 1500, en San Nicolás. Los investigadores llegaron así al hotel Centro 1555, donde se alojaba, y revisaron las cámaras: había entrado a las 12.57 del domingo, con ropa distinta a la que llevaba esa madrugada.
Alrededor de las 23, la División Homicidios de la Policía de la Ciudad lo detuvo en la habitación 108. Allí secuestraron dos teléfonos celulares, tarjetas con chips, documentación personal, dinero y ropa. Los aparatos están bajo análisis, ya que los celulares de ninguna de las dos víctimas fueron encontrados.
El femicidio de Daniela Villalba en Córdoba
El primer crimen ocurrió en Córdoba. Daniela Villalba fue hallada asesinada el miércoles 21 de octubre en su departamento de Boulevard Las Heras al 200, en el barrio Cofico. Había sido degollada y su cuerpo estaba boca arriba sobre la cama, cubierto con una sábana.
Según la investigación, el autor limpió la sangre, ordenó el departamento y cerró la puerta con llave antes de irse. Las cámaras registraron a un hombre que salía del edificio con una valija, que luego fue descartada en la esquina de Jujuy y Humberto Primo. Los recolectores de residuos advirtieron que tenía sangre cuando la compactaron en el camión.
Con ese seguimiento, la Policía de Córdoba identificó al sospechoso. Antes de viajar, Tabella pasó por la terminal de ómnibus y compró dos pasajes con su DNI, uno de ellos con destino a la Ciudad de Buenos Aires, adonde llegó el viernes 23. Los investigadores señalan que no tenía vínculos en la Capital y no descartan que haya dormido en la calle durante sus primeras horas allí.