Argentina se sumó este domingo a una coalición internacional liderada por Estados Unidos que impulsa un nuevo marco de cooperación científica basado en el uso de la superinteligencia artificial. El país integra la lista de 17 naciones que respaldaron la llamada Visión de Kioto para una “Edad de Oro de la Ciencia”, presentada durante la 23.ª Reunión Anual del Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad (STS), celebrada en Japón. La declaración conjunta, difundida por la Casa Blanca, no constituye un tratado bilateral, sino un documento multilateral de principios. Fue encabezada por Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, y reúne a países de América, Europa, Asia y Oceanía bajo el objetivo declarado de acelerar el descubrimiento científico mediante inteligencia artificial avanzada. Qué propone la Visión de Kioto para la ciencia El documento plantea tres ejes centrales: el fortalecimiento de las instituciones de investigación mediante nuevos mecanismos de financiamiento, el aprovechamiento de la superinteligencia para la ciencia y el fomento del talento científico. Según la Casa Blanca, los ministros firmantes se comprometieron a ampliar el acceso de los investigadores a herramientas de inteligencia artificial, datos científicos e infraestructura informática. En este contexto, “superinteligencia” es el término que la administración de Donald Trump empezó a emplear para referirse a sistemas de inteligencia artificial más avanzados, con potencial para automatizar y acelerar tareas de investigación. No existe todavía una definición técnica universalmente aceptada para esa denominación. La Visión de Kioto para una Edad de Oro de la Ciencia es una declaración conjunta que Estados Unidos y otros 16 países, entre ellos Argentina, firmaron en Kioto para impulsar el uso de la superinteligencia artificial en la investigación científica. Busca renovar los ecosistemas de ciencia y tecnología a través de nuevos modelos institucionales, financiamiento flexible y mayor acceso a herramientas de inteligencia artificial para acelerar descubrimientos. Kratsios sostuvo: “La forma en que realizamos descubrimientos científicos ha cambiado, y la Visión de Kioto reconoce ese cambio y es un llamado a la acción”. El funcionario agregó: “La superinteligencia aplicada a la ciencia será la mayor fuerza de la historia para democratizar la investigación”. El director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica también vinculó la iniciativa con el liderazgo del presidente Donald Trump en la materia y afirmó que “el mundo está listo para avanzar” junto con Estados Unidos en esta agenda. Quiénes respaldaron la declaración junto a Argentina Además de Argentina y Estados Unidos, la lista de firmantes incluye a Bulgaria, Chile, Chipre, Alemania, Grecia, Indonesia, Italia, Japón, Kazajistán, la República de Corea, Nueva Zelanda, Polonia, Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido. El respaldo se produjo pocos meses después de que Kratsios presentara ante Trump, en julio de 2026, el informe “Ciencia: Una nueva era dorada”, descrito por la Casa Blanca como la revisión más exhaustiva del sector científico y tecnológico estadounidense en ocho décadas. Ese informe estableció nuevas directrices para las agencias de Estados Unidos sobre cómo financiar y medir el impacto de la investigación y desarrollo. La estrategia argentina para atraer inversiones en inteligencia artificial La adhesión de Argentina a la Visión de Kioto se enmarca en una política más amplia del Gobierno de Javier Milei para posicionar al país como destino de inversiones vinculadas a la inteligencia artificial. El eje de esa estrategia combina menor regulación preventiva, baja carga tributaria y disponibilidad de energía para centros de datos. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, planteó recientemente en un panel en París que la estrategia oficial consiste en evitar regulaciones previas para la inteligencia artificial, establecer responsabilidad limitada e impulsar impuestos bajos. El funcionario sostuvo que la sobrerregulación puede desalentar el desarrollo de esta tecnología. Durante la Argentina Week en la capital francesa, el Gobierno promovió al país ante empresarios y funcionarios europeos como una plataforma para proyectos tecnológicos, con encuentros sobre inteligencia artificial, energía, economía del conocimiento y talento. Milei participó de esa misión junto con gobernadores y autoridades nacionales, con el objetivo de mostrar previsibilidad económica y captar capitales para sectores como minería, petróleo, gas, tecnología e inteligencia artificial. La administración nacional vincula además el potencial de Vaca Muerta, la Patagonia y otras regiones con la expansión de infraestructura para inteligencia artificial, por lo cual presenta la disponibilidad de energía, tierra y condiciones climáticas como factores para atraer centros de datos. En el Coloquio de IDEA la semana pasada, el Gobierno ratificó la continuidad de ese programa económico y asoció la inteligencia artificial a la productividad y la capacitación laboral.
Fuente: Infobae — Ver noticia original